De rigidez "inexplicable" y de sesgo ideológico acusan en el sector al
jefe de Hacienda ante la cuestión de hasta dónde se mete el Fisco la
mano al bolsillo para auxiliar a los castigados por la crisis económica,
sobre todo en el conflicto por el Ingreso Familiar de Emergencia.
Anoche un vasto grupo de senadores, dirigentes de partidos, economistas,
ex presidentes del Banco Central y otros personeros coincidieron en que
el margen que da el ministro es insuficiente y que el Estado aún puede
gastar más dentro del fondo de US$8 millones anunciados por el
Presidente el 8 de abril. Algunos leen un cambio de tono de Briones y
que ahora no les escucha.
Los puentes no se han cortado y siguen hablando
con él. Pero entre los senadores y jefes partidarios de la oposición
cunde una marcada molestia contra el ministro de Hacienda, a quien
responsabilizan de la “rigidez” e “inflexibilidad” -dicen- con que se ha
opuesto a sus demandas y proposiciones para que el gobierno gaste más
en medidas que vayan en auxilio de las personas más castigadas por la
crisis económica provocada por la pandemia. El conflicto se ha acentuado
sobre todo con la discusión por el proyecto de ley de Ingreso Familiar
de Emergencia, donde el sector argumenta que el Estado tiene aún margen
de recursos, uno de los temas que se conversó en un extenso cónclave
remoto que se sostuvo anoche.
Fueron más de
tres horas (desde las 19:30 hasta cerca de las 23:00, aproximadamente),
que reunieron a expertos como los ex presidentes del Banco Central Roberto Zahler y José de Gregorio; el ex ministro de Hacienda Rodrigo Valdés; economistas como Andrea Repetto, Álvaro Díaz y Osvaldo Rosales; senadores como Carlos Montes, Álvaro Elizalde, Ximena Rincón, Jorge Pizarro, Ricardo Lagos Weber; presidentes de partidos; alcaldes; el ingeniero civil Rodrigo Jordán; la presidenta del Instituto Igualdad, Clarisa Hardy; el ex director del Hogar de Cristo, Benito Baranda; el presidente de la ANEF, José Pérez,
y otros organismos. Además de macroeconomía y varios otros temas, se
masticó la negativa del gobierno a aumentar su aporte al citado proyecto
y se insistió en que es insuficiente. Y aunque la figura de Briones no
dominó todo el debate, de allí varios salieron molestos con el
secretario de Estado.
En las formas, el nervio
de la pugna está en el monto y la forma del Ingreso Familiar de
Emergencia. La oposición rechaza que sea un aporte demasiado magro para
las condiciones que enfrentan quienes han de debatirse entre cuarentenas
y trabajo, y que sea decreciente. Hasta ahora, lo que el gobierno pone
sobre la mesa se trata de $65.000 el primer mes, $55.250 el segundo mes,
y $45.500 el tercer mes. El sector pide que el volumen se aumente, que
no sea decreciente, y que el rango de beneficiados sea mayor.
La
pugna en el Legislativo movió al Ejecutivo un veto, y Briones ya ha
rebatido ayer (Canal 13) y hoy los cuestionamientos a aumentar el
financiamiento con el argumento que “no podemos quemar todos los cartuchos ahora,
esta es una historia que sigue", que “bajo la lógica que siempre es
insuficiente, no vamos a llegar a ninguna parte”, y que “estamos en un
momento de banalización del debate sencillamente impresionante, es una
tendencia a atrincherarse que hace imposible encontrarnos en el
diálogo”.
Eso, más vocablos como “capricho” y
el emplazamiento de vuelta a la oposición parecen estar colmando la
paciencia entre los senadores de esta última. Entre ellos arguyen que le
han aprobado “todos” los proyectos al gobierno bajo el marco de esta
crisis, y que tampoco le están pidiendo al Fisco que se desangre antes
de tiempo, que sí hay holgura de caja todavía. Que el proyecto
-grafican- demanda US$ 800 millones, que equivale, por ejemplo, a menos
de la mitad de los US$ 2 mil millones del fondo de emergencia que
anunciara el Presidente Sebastián Piñera para los trabajadores
informales.
Pero algunos de ellos, también,
dicen que ven ahora a un Briones distinto al que estaban acostumbrados,
menos dialogante que en los últimos meses, y hasta hay quien crea que le
ha contagiado el exitismo del que acusan al Presidente.
Varios
de dichos legisladores, como Montes, Pizarro y otros, siguen con línea
directa con Briones. Pero insisten en que de poco sirve -aseguran-
porque no cede ni un milímetro. “Hemos tratado de conversar con ellos,
pero dicen esto es lo que hay no se mueve ni una coma, ¿qué diálogo es
ese? Es una imposición. Si creen que pueden sacar un provecho porque el
Presidente subió un poco de las encuestas se equivocan rotundamente”,
reclamaba esta mañana en T13 Radio el senador DC y presidente de la
Comisión de Hacienda.
Mientras algunas y
algunos dicen no explicarse la “tozudez” -como dice a La Tercera PM la
senadora Rincón- de Briones, otros subrayan el factor Sebastián Piñera
en todo esto. “Todos los economistas sostienen que hay espacio para
gasto fiscal dentro de los US$2 mil millones. La conclusión es que el
ministro quiere un gallito con nosotros, y creemos que es el Presidente
el que está detrás, que el Presidente le está diciendo al ministro
esto”, sentencia el senador Montes.
El senador
PS va más allá, y recuerda que “hasta con el ex ministro Felipe
Larraín, en las circunstancias más difíciles, buscamos conversaciones y
soluciones. Hicimos una propuesta seria, fundada, lo conversamos con
economistas, con expertos en políticas púbicas, pero el gobierno
considera que es un capricho. El ministro se ha extralimitado en esto;
puede que no tengamos razón, pero creemos que la tenemos”. ¿Más? Montes
cree que también “hay una dimensión que tiene un componente muy
ideológico; es muy lamentable que eso sea así porque impide dialogar”.
"La actitud del ministro Briones es inflexible,
no oye las posiciones nuestras. Esto es lo que piensan Roberto Zahler,
José de Gregorio y otros de la larga lista de quienes estuvieron en
nuestra reunión anoche. Hay espacio fiscal. Todos tenemos que
preocuparnos de las finanzas públicas, no solo es un problema de él no
más”, remata.
El senador PPD Ricardo Lagos
Weber dice que ve en él “una rigidez que me cuesta entender dados los
esfuerzos que se han hecho y las múltiples veces que hemos llegado a
entendimientos, como por ejemplo, en materia tributaria en medio del
estallido social”. E insiste en que “me cuesta entender por qué” lo
hace.
“El ministro Briones tiene la
responsabilidad completa en lo que está pasando”, tercia la senadora
Rincón. “Él está, erradamente, guardando recursos para un peak mayor y
el problema de no abordarlo hoy es que después le va a costar mucho más
al país”. ¿Qué cree que le pasó? “No lo sé y no lo entiendo. No entiendo
la postura ortodoxa el ministro. Hay un poco de tozudez".
El
jefe del PS, Álvaro Elizalde acusa que “la oposición ha tenido una
actitud constructiva para enfrentar la crisis. No veas la misma actitud
de parte del gobierno, que se niega a escuchar y que tramita los
proyectos en el Congreso con una inflexibilidad total”.
Pizarro
hizo otro punto esta mañana además. Que “no me gustaría decirle (al
ministro Briones) que tal vez el capricho lo tiene él, de cerrarse en
una cifra de US$800 millones, que no es tal, le va a aumentar de todas
maneras”. Y que “él puede hacer comparación con lo que quiera, alguien
decía que han gastado menos plata que en otras crisis”, pero que “lo
primero son las vidas humanas y las personas y después bien el tema
social y la economía”.
Otro de los que se
conectaron anoche y que hoy salió a argumentar las críticas fue el ex
presidente del Central, Roberto Zahler. Optó por hacerlo en Radio Cooperativa -y no volver a ahondar después- donde criticó que la negativa del Ejecutivo se debe a “un tema fundamentalmente ideológico” que tiene que ver con la reticencia de la administración Piñera a “aumentar el tamaño del sector público”.
Y planteó que lo razonable “es incrementar el endeudamiento” del Fisco “ahora” que hay “tasas extraordinariamente bajas”, porque “se requiere un golpe más fuerte en estos tres meses”.
Mientras,
en el otro flanco el ministro Briones -quien optó, dijeron en su
equipo, por no contestar estos cuestionamientos- ya tuvo un round por el
Caso Cencosud, donde la presidenta de la UDI llegó a acusar que "le
faltó rigor intelectual” el fin de semana en El Mercurio. Pero en
este escenario, Jacqueline van Rysselberghe decidió no seguir con sus
críticas hoy en la mañana. Desde Evópoli -donde milita Briones- dijeron
que la senadora “está sola en estas declaraciones” y que “no responden a
una opinión mayoritaria” en el gremialismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario