25 marzo 2026

Tras críticas y “palo” de Quiroz, Gobierno baja publicación que decía que el Estado “está quebrado”

 

El ministro de Hacienda salió a desmarcarse del mensaje difundido en redes oficiales del Gobierno que hablaba de un “Estado en quiebra”. “Jamás ocuparía como palabra que el Estado está quebrado”, afirmó Jorge Quiroz, tras lo cual la publicación fue eliminada.

El Gobierno, a través de la Secretaría de Comunicaciones (Secom), eliminó de sus redes sociales una publicación, que ellos mismos habían publicado inicialmente y que afirmaba que el Estado estaba “en quiebra”, luego de las críticas surgidas desde la oposición por el impacto que podría tener ese mensaje en la imagen financiera del país.

El contenido había sido difundido en las cuentas oficiales del Ejecutivo en medio del debate por el alza de los combustibles y el funcionamiento del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco).

En la gráfica publicada se señalaba: “¿Por qué no podemos bajar el precio de la bencina con el Mepco? Porque nos dejaron sin plata. Un Estado en la quiebra. Endeudado en más de 49 mil millones de dólares. Y la caja del Estado completamente vacía”.

La publicación generó reacciones inmediatas en el Congreso. Parlamentarios cuestionaron el uso del concepto “Estado en quiebra”, advirtiendo que ese tipo de afirmaciones podría afectar la credibilidad internacional de Chile y encarecer el acceso al financiamiento.

El diputado Gonzalo Winter (FA) sostuvo que declarar que un Estado está quebrado equivale a decir que no puede cumplir sus obligaciones financieras, lo que podría afectar la clasificación de riesgo del país. En la misma línea, la diputada Ana María Gazmuri (AH) calificó el mensaje como “alarmista”, mientras que la diputada Lorena Fries (FA) señaló que difundir esa idea desde canales oficiales es “grave y peligroso”.

Las críticas también provinieron desde el Partido de la Gente. La diputada Tamara Ramírez afirmó que instalar la idea de un “Estado quebrado” genera incertidumbre en la ciudadanía, mientras que la diputada Lilian Betancurt pidió al Ejecutivo entregar cifras claras y un plan para enfrentar la situación fiscal.

A las críticas políticas se sumó el propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien tomó distancia de la frase utilizada en la publicación. “Jamás ocuparía como palabra que el Estado está quebrado. Lo que ocurre es que el Estado está en una situación fiscal deteriorada”, afirmó el titular de Hacienda desde el Congreso.

El secretario de Estado explicó que el diagnóstico fiscal del Gobierno se basa en el aumento de la deuda pública en los últimos años. “Lo vimos en términos de cuánto ha aumentado la deuda. 40 mil millones de dólares más de deuda que cuando tocó la crisis anterior”, señaló.

Asimismo, sostuvo que la actual administración recibió una situación de liquidez compleja. “Lo vimos con el capital de trabajo que heredamos como gobierno, prácticamente sin caja”, agregó.

Tras la controversia generada por el mensaje y las críticas políticas, la publicación fue eliminada de las redes sociales oficiales del Gobierno.

“Estado quebrado” le sale caro al Gobierno: Contraloría los oficia y piden a Sedini abrir sumarios

 


Contraloría y el diputado Jaime Araya oficiaron al Gobierno tras la difusión de una minuta de la Secom sobre el alza de combustibles que hablaba de un “Estado quebrado”, publicación que luego fue eliminada.

El uso del concepto de “Estado quebrado”para defender las modificaciones al Mecanismo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (MEPCO) por parte de la Secretaría de Comunicaciones (Secom) del Gobierno de José Antonio Kast les salió caro, porque más allá de las críticas, desmarques -incluso del ministro de Hacienda Jorge Quiroz- y posterior eliminación de la publicación, se sumaron dos oficios sobre esta materia: uno de la Contraloría General de la República y otro del diputado independiente pro PPD Jaime Araya.

Sobre el primero, la Contraloría ofició al Ministerio Secretaría General de Gobierno para que en un plazo de 5 días hábiles, informe “sobre los recursos públicos y personal involucrado para la generación de dichas publicaciones y, en particular, acerca del fundamento normativo de las mismas, y los sustentos fácticos de las afirmaciones contenidas en la publicación antes reseñada”.


El segundo oficio fue el diputado independiente pro PPD Jaime Araya, quien solicitó al Gobierno instruir un sumario administrativo y suspender a los funcionarios responsables de la minuta comunicacional sobre el alza de combustibles, en la que se hablaba de un supuesto “Estado quebrado”.

La solicitud fue dirigida a la ministra Secretaria General de Gobierno, Mara Sedini, y apunta a determinar eventuales responsabilidades en la elaboración y distribución del documento. En el oficio enviado a la vocera de Gobierno, el diputado solicitó que se abra una investigación administrativa en la Secretaría de Comunicaciones (Secom), encabezada por Felipe Costabal, y en la Dirección de Comunicaciones y Contenidos de la Presidencia, dirigida por Cristián Valenzuela.

El propio parlamentario informó la acción a través de su cuenta en la red social X, donde también había filtrado previamente el contenido de la minuta. “Pasen a leer la minuta de las mentiras que quiere instalar el gobierno”, escribió Araya al publicar imágenes del documento.

“Por la presente, solicito a usted proceda a instruir un Sumario Administrativo en la Secretaría de Comunicaciones (SECOM) (…) y en la Dirección de Comunicaciones y Contenidos de la Presidencia (…) en atención a la elaboración de un documento denominado ‘Minuta sobre el alza de los combustibles’”, señala el escrito.

Según el parlamentario, el documento no se limita a entregar antecedentes técnicos sobre el alza de los combustibles, sino que incluye afirmaciones políticas respecto de la administración anterior.

En ese contexto, cuestionó expresiones contenidas en el texto, como la referencia a un supuesto “Estado en quiebra”, “la caja del Estado completamente vacía” o la frase “nos dejaron sin plata”.

Araya sostuvo que el contenido del documento buscaría influir en la opinión pública. “Dicho documento presenta características particulares que estarían destinadas a manipular y desinformar a la opinión pública, esparciendo falsedades y mentiras respecto de la declaración que efectúa el Gobierno de Chile por el alza del precio en los combustibles”, indicó.

Asimismo, el diputado advirtió que el uso de recursos públicos para elaborar este tipo de documentos podría vulnerar el principio de probidad administrativa. “Agrava lo anterior que se utilicen recursos públicos para llevar a cabo acciones reñidas con el principio constitucional de probidad administrativa”, señaló.

En esa línea, solicitó que se determine la responsabilidad administrativa de los funcionarios involucrados y que se adopten medidas preventivas durante el proceso de investigación.

En el oficio, Araya plantea que, una vez iniciado el sumario, el fiscal designado evalúe la suspensión temporal de los funcionarios involucrados mientras dure la investigación.

La controversia se produce luego de que en las redes sociales oficiales del Gobierno se difundiera una gráfica sobre el alza de combustibles que señalaba que el Estado estaba “en la quiebra” y que la “caja del Estado” estaba “completamente vacía”.

Posteriormente, las publicaciones fueron eliminadas luego de que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se desmarcara del término y afirmara que “jamás ocuparía esa palabra” para describir la situación fiscal del país.


24 marzo 2026

Alza de combustibles anunciada por el Gobierno de Kast unifica a la izquierda y oficialismo la acusa de “alentar al caos”

 


Las modificaciones al Mercado de Estabilización de los Precios de los Combustibles (Mepco) alertaron a los partidos que apoyaron al gobierno del expresidente Gabriel Boric, distanciados desde el cambio de mando por las alianzas que algunos efectuaron en el Congreso con la derecha. El discurso se ha centrado en un "portazo a la ciudadanía", mientras se propone una "rebaja tributaria que beneficia a los sectores de mayores ingresos". Las juventudes del PC y el PS convocaron a un "cacerolazo" para la noche de este martes.


Una reacción en cadena provocaron ayer lunes las palabras del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, al notificar las modificaciones realizadas por vía administrativa al Mecanismo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (Mepco), que se tradujeron en un aumento —a partir del jueves— de $370 por litro en la bencina de 93 octanos y de $580 en diésel, siendo el mayor alza registrada desde que comenzaron los registros hace 46 años.

“Yo no estoy para ser popular, no estoy aquí para ganar después una candidatura. Estoy para cuidar la hacienda pública, para cuidar la plata de todos los chilenos“, mencionó Quiroz ayer en la ronda de entrevistas que concedió a medios de televisión para dar a conocer la medida.

En ellas, el jefe de la billetera fiscal se mostraba consciente de la complejidad del anuncio, pues la Secretaría de Comunicaciones (Secom) había difundido internamente una minuta dirigida hacia ministros, subsecretarios y voceros del Gobierno de José Antonio Kast para unificar el relato del Ejecutivo. En el documento se tomaba el peso de lo que significaba la modificación del Mepco y se mencionaban incluso mensajes prohibidos de dar en las vocerías.

En esa misma minuta trataban de anticipar lo que serían los múltiples dardos que llegarían hacia la administración de Kast por parte de la oposición apenas minutos después de que Quiroz explicitara las alzas. “El gobierno solo beneficia a los ricos y no hay medidas para los más pobres“, auguraban que sería uno de los principales cuestionamientos.

Izquierda se cuadra con “portazo a la ciudadanía” por modificaciones al Mepco

Y así fue. Parlamentarios e integrantes de las directivas del Partido Socialista (PS), Frente Amplio, Partido Comunista (PC) y PPD salieron rápidamente a cuestionar el alza por redes sociales, considerando que el anuncio ocurrió de noche.

Por ejemplo, el diputado Nelson Venegas (PS) consideró que era una “indolencia lo que muestra nuestro ministro de Hacienda”; el diputado Daniel Manouchehri (PS) denominó la medida como un “bencinazo” que afectaba “el costo de la vida a millones de familias”; Constanza Martínez, presidenta del Frente Amplio, mencionó que “al final este gobierno que dice ser de emergencia es el que está provocando la emergencia”; a la vez que el diputado Luis Cuello (PC) mencionó que la decisión del Ejecutivo era de la más “alta gravedad”, mientras José Toro, secretario general del PPD, habló de un “portazo a la ciudadanía” y de un “escándalo”.

Además, de ellos, otros parlamentarios, como Jorge Brito (FA), Gustavo Gatica (ind.-PC), o Nathalie Castillo (PC), hicieron alusión a que el alza afectaba a unos, las familias de clase media o con menores ingresos, mientras se beneficiaba a otros, en relación al interés de la administración de Kast en modificar el impuesto a la primera categoría de las empresas para bajar su costo tributario.

Con todo, el anuncio del alza por parte de Quiroz sacó una conclusión que fue comentada internamente entre los integrantes de la izquierda: lograr coordinar el relato del sector.

Tras el cambio de mando, los partidos que apoyaron al gobierno del expresidente Gabriel Boric tomaron distancia entre sí, sobre todo luego de negociaciones parlamentarias en la Cámara de Diputados y en el Senado que dejaron a la vista asperezas entre las bancadas.

Por ejemplo, en la Cámara Baja, la bancada PPD-independientes se unió al acuerdo administrativo que ideó el oficialismo para la conformación de comisiones legislativas.

En el Senado ocurrió lo propio al definirse la mesa directiva, que dejó a la senadora Paulina Núñez como presidenta con apoyo del PS y el PPD, sin haberse considerado al Frente Amplio ni al PC. El descontento por esa jugada quedó reflejado en la conformación de dos grandes comités parlamentarios de izquierda en el Senado: uno en el que los socialistas se unieron con el PPD, y otro en el que comunistas aunaron fuerzas con el Frente Amplio.

No obstante, luego del anuncio, los partidos de la oposición comenzaron a delinear una estrategia conjunta para enfrentar a Kast. De hecho, la mañana de este martes los secretarios generales de las colectividades que apoyaron a Boric se reunieron en la sede del PS, colectividad liderada por la senadora Paulina Vodanovic y que declaró, a través de un comunicado público, que el alza era “inaceptable” mientras se promovía una “rebaja tributaria que beneficia a los sectores de mayores ingresos”.

Vicepresidente del Senado acusa a la izquierda de estar “alentando el caos”

Desde el oficialismo, en tanto, ha existido un respaldo a la determinación tomada por el gobierno de Kast, en consideración de que tienen presente, como se señaló en la minuta de la Secom, que la administración ha actuado en torno a la guerra entre Estados Unidos e Irán que ha tenido un efecto colateral en los combustibles.

Por lo mismo, el senador Iván Moreira (UDI), vicepresidente del Senado, otorgó apoyo a la administración del mandatario y apuntó a la izquierda de estar “generando y de alguna manera alentando al caos”.

“El PC, la izquierda, ya están llamando a un cacerolazo, a otras instancias. Qué responsabilidad, de verdad, tiene el gobierno con la guerra con Irán, ninguna responsabilidad. Tiene que apechugar este gobierno”, mencionó el senador en entrevista con Radio Infinita,

Justamente, las cuentas de Instagram de las Juventudes Comunistas, de la Juventud Socialista y la Juventud Liberal han llamado a un “cacerolazo” con el lema “álzate contra el alza”, agendado para este martes a las 20 horas.

20 marzo 2026

Gobierno de Kast insiste en modificaciones al Mepco y camioneros advierten que "está en riesgo la cadena de abastecimiento"

 


En medio de las tensiones que ha provocado la posible eliminación del Mepco, el gobierno de Kast asegura que se harán modificaciones, mientras que el gremio de los camioneros de Chile ya encendió las alertas por las posibles afectaciones que esto traería.

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reiteró este jueves la urgencia de reformar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) para evitar un desembolso fiscal de hasta US$200 millones semanales, en medio del alza internacional del petróleo provocada por el conflicto en Medio Oriente y las disrupciones en el Estrecho de Ormuz.

No vamos a esperar a que la fortuna dé vuelta las cosas mientras gastamos, escúchenme bien, si seguimos las reglas normales, US$200 millones por semana”, aseveró.

Comparó además el costo diciendo que “con US$200 millones se resuelven todas las listas de espera oncológicas de Chile en un periodo de 90 días, y en una semana nos podemos gastar echándole bencina al estanque a un precio más bajo que el que le cuesta al ciudadano norteamericano”.

No vamos a esperar a que la fortuna dé vuelta las cosas mientras gastamos, escúchenme bien, si seguimos las reglas normales, US$200 millones por semana”, aseveró.

Comparó además el costo diciendo que “con US$200 millones se resuelven todas las listas de espera oncológicas de Chile en un periodo de 90 días, y en una semana nos podemos gastar echándole bencina al estanque a un precio más bajo que el que le cuesta al ciudadano norteamericano”.

Camioneros y cadena de abastecimiento

Pérez ejemplificó con un escenario concreto. “Si el petróleo sube, vamos a poner una cifra simbólica, $500 el valor del litro de petróleo, el generador de carga tiene que entender que ese valor, que es entre el 30 y el 40% de la operación, tiene que inmediatamente ser indexado a tarifa porque de lo contrario el dueño de camión no va a poder seguir funcionando y ahí se pone en riesgo la cadena de abastecimiento”.

Nosotros queremos que esto sea una solución para todos los chilenos, no particularmente para los camioneros. Entonces, es una crisis nacional”, añadió, refiriéndose también al impacto en bencina, parafina y gas.

Según los transportistas, el barril de petróleo “no se va a mantener, va a seguir subiendo. “¿Hasta cuándo? Hasta que termine la guerra entre Estados Unidos e Irán”, cerró.

Otros gremios como la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC) han proyectado alzas de entre 10% y 19% en el diésel, equivalente a 200-300 pesos por litro, si se elimina el mecanismo, lo que representaría hasta el 40% de los costos operativos del transporte y generaría “un importante estrés de precios” en alimentos, minería, agricultura y productos de consumo masivo.



Sanción a Universidad San Sebastián: gobierno pide renuncia inmediata al Superintendente de Educación Superior

 

Durante la mañana de este jueves, la subsecretaria de Educación Superior, Fernanda Valdés, citó al hasta ahora Superintendente de Educación Superior, José Miguel Salazar, y le solicitó la renuncia a su cargo. Tal como reveló Reportea, Salazar y su equipo estaban preparando la sanción que impondrían a la Universidad San Sebastián luego de que detectaran contrataciones y pagos irregulares a dirigentes políticos, entre los que está el Presidente del Partido Republicano, Arturo Squella.

En las oficinas del Ministerio de Educación, a solo pasos de La Moneda, en el centro de Santiago, el actual Superintendente de Educación Superior, José Miguel Salazar, se enteró de la decisión del gobierno de apartarlo de su cargo. Eso ocurrió durante la mañana de este jueves, cuando fue citado a las oficinas del jefe de la Unidad Jurídica de la Subsecretaría de Educación Superior, Francisco Zambrano, según publicó La Tercera.

Zambrano le notificó que debía presentar la renuncia inmediata a su cargo. Fuentes el gabinete del Ministerio de Educación indicaron que la decisión fue tomada por «pérdida de confianza».

El gobierno definió solicitar la renuncia a Salazar un día después de que Reportea hizó públicas las conclusiones de la investigación de la superintendencia en contra de la Universidad San Sebastián, por las contrataciones y los sueldos fuera de norma que se pagaron a dirigentes políticos cercanos al gobierno, como la ex ministra Marcela Cubillos, y el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella.

La investigación se inició en octubre de 2024, cuando un reportaje de El Mostrador reveló que Cubillos percibía un sueldo de $17 millones, y que sus labores académicas no eran concordantes con esa cifra. 14 meses después la indagatoria estaba concluida y la superintendencia formuló cargos contra la universidad. Se detectaron irregularidades en la contratación de cerca de 15 personas, la mayoría dirigentes políticos. También se objetaron los sueldos que percibían varios de ellos.

Entre los dirigentes políticos que figuran en esa nómina, aparece el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, además de Marcela Cubillos y el ex fiscal regional oriente, Manuel Guerra, quien desde hoy cumple prisión preventiva en Capitán Yáber acusado de cohecho reiterado, prevaricación y violación de secreto, en una de las aristas del caso Hermosilla.

Dos personas que ocupan cargos directivos al interior de la Universidad San Sebastián le dijeron a Reportea que el informe que les envió la superintendencia hace hincapié en faltas de dos tipos: la primera, y la más relevante, está relacionada con el pago de sueldos, ya que la propia normativa del plantel establece bandas salariales que en estos casos no se habrían respetado; y la segunda tiene que ver con contrataciones fuera de norma, porque el reglamento de la USS establece ciertos requisitos para que una persona pueda llegar a un cargo de nivel académico o directivo, como contar con títulos de postgrado, lo que tampoco se habría respetado.

Luego de que la universidad fuera notificada en diciembre de la formulación de cargos, envió varias observaciones al equipo de la superintendencia encargado de la fiscalización. El mismo equipo que por estos días preparaba la sanción que se impondría al plantel. Esa sanción ya no podría ser una amonestación verbal, ya que la universidad ya fue sancionada en 2025 por haber mantenido una «sede fantasma» en la ciudad de Rancagua.

Consultado el Ministerio de Educación por la solicitud de renuncia a Salazar, indicaron que «en el marco de instalación de las nuevas autoridades en el ministerio, y luego de evaluar algunas jefaturas, entre ellas el Superintendente de Educación Superior, se llegó a la conclusión de que se le iba a pedir la renuncia para disponer de su cargo, y elegir a una nueva autoridad con el mecanismo que corresponde».

A Salazar, quien obtuvo el cargo en 2023 mediante el sistema de Alta Dirección Pública, se le solicitó la renuncia inmediata. Algo que no ocurrió con la Superintendenta de Educación escolar, Loreto Orellana, a quién también se le solicitó la renuncia, pero a quien le permitieron tomar sus vacaciones acumuladas por lo que su alejamiento del cargo se producirá recién a fin de mes.


Superintendencia formula cargos contra la USS por sueldos y contrataciones de Marcela Cubillos, Manuel Guerra y Arturo Squella

 


La Superintendencia de Educación Superior concluyó que parte de las remuneraciones pagadas por la Universidad San Sebastián estaban fuera de los rangos definidos por su propia normativa y detectó irregularidades en contrataciones académicas. En diciembre formuló cargos contra el plantel y cuestionó pagos a cerca de 15 personas, entre ellas dirigentes políticos como Marcela Cubillos y el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella. En la nómina también figura Manuel Guerra, este último formalizado por cohecho en una arista del caso Hermosilla.

En completo sigilo, en diciembre del año pasado la Superintendencia de Educación Superior formuló cargos contra la Universidad San Sebastián (USS). El expediente de esa investigación es explosivo, y hasta ahora se mantiene bajo reserva.

La investigación se inició en septiembre de 2024, luego de que El Mostrador reveló que Marcela Cubillos, ex ministra de Educación, percibía un sueldo de $17 millones brutos, y que el trabajo que realizaba la también exdiputada no era concordante con esa cifra. Entonces la Superintendencia solicitó antecedentes a la USS y definió iniciar una indagatoria.

Después de 15 meses las conclusiones estuvieron listas, y en diciembre pasado los directivos de la USS recibieron la formulación de cargos. Cuando leyeron el documento, según le dijeron a Reportea dos fuentes del plantel que tuvieron acceso al informe, se sorprendieron al descubrir que el regulador estaba objetando las contrataciones y los pagos de cerca de 15 personas, la mayoría vinculados con partidos políticos.

En el listado aparecen, además de Cubillos, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, y el ex fiscal regional oriente, Manuel Guerra, entre otros.

Quienes tienen en sus manos el documento de la Superintendencia con la formulación de cargos, dijeron que las irregularidades son de dos tipos. La primera, y la más relevante, está relacionada con el pago de sueldos, ya que la propia normativa del plantel establece bandas salariales que en estos casos no se habrían respetado. Aquí cabe, por ejemplo, el sueldo millonario que percibía Marcela Cubillos.

El segundo punto tiene que ver con contrataciones fuera de norma. El reglamento de la USS establece ciertos requisitos para que una persona pueda llegar a un cargo de nivel académico o directivo. Y la Superintendencia detectó que hubo casos en que las contrataciones no respetaron los lineamientos establecidos.

Contactada para este reportaje, desde la USS no estuvieron disponibles para responder preguntas. Mientras que la Superintendencia de Educación Superior indicó que no se pronuncia sobre casos que están en desarrollo.

Luego de la formulación de cargos realizada a fines del año pasado, la universidad hizo llegar sus observaciones a la Superintendencia, la que ya está en condiciones de imponer una sanción. Eso es algo que debiera ocurrir en los próximos días.

Dado que la universidad ya fue sancionada en 2025, la reincidencia podría impedir que el regulador aplique nuevamente la sanción más baja contemplada por la ley: la amonestación por escrito.

En octubre de 2025 la USS fue sancionada por haber mantenido una “sede fantasma” en la ciudad de Rancagua entre los años 2018 y 2022. La existencia de esa sede no fue informada ni a la Comisión Nacional de Acreditación ni al Consejo Nacional de Educación. Según le dijo el exrector de esa sede, Pedro Hernández, a The Clinic, allí llegaron a tener más de 500 alumnos. Entonces la sanción fue una amonestación por escrito (ver aquí). Entre las consideraciones que entonces tomó en cuenta el regulador, estuvo la irreprochable conducta anterior del plantel. 

En este nuevo proceso sancionatorio, ese factor ya no está sobre la mesa. 

¿Caja pagadora?

Dentro de la universidad las posiciones están divididas. Dos personas que ocupan cargos de jefatura, y que conversaron con Reportea bajo condición de anonimato, indicaron que al interior del plantel saben que allí se realizaban contrataciones políticas, como apoyo a dirigentes que habían perdido una elección, o que estaban momentáneamente sin trabajo. Y agregaron que hubo contrataciones y pagos a figuras que no pertenecen a los partidos, pero que igualmente eran reclutadas para mostrar influencia.

De hecho, cuando explotó el caso Hermosilla, varios de sus protagonistas tenían vínculos con la USS. Entonces como Decano de la Facultad de Derecho figuraba Andrés Chadwick, y la entonces ministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, ejercía como académica, al igual que su par del máximo tribunal Jean Pierre Matus. También estaba allí el ex ministro de Vivienda, Felipe Ward, quien ocupaba el cargo de vicerrector de la sede de Santiago. Y Manuel Guerra era académico desde 2021.

En el plantel también estaban contratados varios dirigentes políticos que habían ocupado cargos durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, como Sebastián Sichel (exministro Desarrollo Social), Julio Isamit (exministro de Bienes Nacionales), Enrique Paris (exministro de Salud), Víctor Pérez (exministro del Interior), Juan José Ossa (exministro Segpres), y Rodrigo Ubilla (exsubsecretario del Interior). También tenían contrato los exdiputados Gonzalo Arenas y Rodrigo Álvarez, ambos de la UDI.

Reportea no pudo confirmar cuántos de ellos forman parte del proceso sancionatorio que lleva adelante la Superintendencia de Educación Superior en contra de la USS. Sí pudimos chequear que uno de los nombres que aparece en la nómina es Arturo Squella, actual senador por Valparaíso y presidente del Partido Republicano

Squella fue contratado por la USS en 2018, justo cuando venía saliendo del Congreso luego de ejercer como diputado durante ocho años. En la universidad, Squella hizo clases de derecho constitucional y ocupó el cargo de director del Centro de Derecho Público y Sociedad. Hasta ahora no ha trascendido el monto del sueldo que recibía.

Cuando se hizo público que Marcela Cubillos recibía una remuneración de $17 millones, en la Cámara de Diputados se armó una comisión investigadora. A Squella lo citaron como testigo, y entonces los republicanos salieron a defenderlo: “No hay ningún alumno de Derecho de esa facultad que no haya pasado por la sala de clases de Arturo”, indicó el diputado republicano Luis Sánchez, según recogió Radio ADN.

Squella se formó en el Movimiento Gremial de la UC, el principal semillero de la UDI. Militó en ese partido hasta 2019, cuando lo abandonó para engrosar las filas de los republicanos. La prensa política dice que actualmente es uno de los principales orejeros del Presidente José Antonio Kast.

Además de Squella y de Manuel Guerra, en el listado de la Superintendencia también aparece Marcela Cubillos, cuyo sueldo originó la fiscalización. En su momento ella defendió la remuneración que percibía: “En Chile hay libertad de trabajo y de contratación (…) No sé si pretenden que la próxima vez que trabaje en el mundo privado les pida a ellos que me fijen el sueldo”, le respondió a los diputados de izquierda que la criticaban.

Según un reportaje de Radio Biobío, la contratación de Cubillos en la USS incumplió la normativa interna del plantel, el que exige que los académicos regulares posean el grado de magíster, el que Cubillos no tiene. 

La polémica influyó en la campaña electoral que Cubillos protagonizó en 2024, cuando competía por ser alcaldesa de Las Condes con el apoyo explícito de Chile Vamos y del Partido Republicano. Perdió esa carrera por 1.846 votos ante la independiente Catalina San Martín.

La polémica contratación de Guerra

El ex fiscal regional oriente, Manuel Guerra, está siendo formalizado desde el pasado lunes 9 de marzo. El Ministerio Público le imputa los delitos de cohecho agravado, violación de secreto y prevaricación. Todo, por su vínculo con Luis Hermosilla. En esa causa penal su contratación en la USS ocupa un rol central. 

Los chats entre Hermosilla y Guerra, revelados por reportajes de The Clinic y Ciper, gatillaron la apertura de la investigación, luego de que quedara en evidencia que el exfiscal coordinó con Hermosilla y su socio y amigo Andrés Chadwick, el fin de causas judiciales que perjudicaban a dirigentes de la UDI y del piñerismo.

A juicio de la fiscalía, el arribo de Guerra a la USS fue un premio por el cierre de esas causas, entre las que se cuentan el financiamiento político ilegal de Penta, la utilización de boletas falsas por parte del senador Iván Moreira (UDI) para financiar su campaña, la compraventa de la minera Dominga en la que participó la familia Piñera Morel, y el rol de Santiago Valdés en una campaña electoral de Piñera.

En los chats consta cómo Guerra le solicitaba trabajo a Hermosilla, cuando aún ejercía como Fiscal Regional Oriente. Una de las solicitudes fue su ingreso a la Universidad San Sebastián, lo que finalmente logró. Guerra dejó su cargo en el Ministerio Público el 31 de julio de 2021, y al día siguiente ya estaba contratado en la USS. De hecho, el contrato lo firmó en junio de ese año, mientras aún era fiscal.

Hasta ahora, la fiscalización de la Superintendencia de Educación Superior a la USS no forma parte de la indagatoria penal sobre Guerra, debido a que su tramitación se había mantenido bajo estricto secreto.

Guerra es uno de los nombres que aparecen cuestionados en ese proceso, debido al sueldo que recibía y las condiciones en que fue contratado.

Guerra arribó a la USS percibiendo una remuneración de $6,3 millones brutos, por una jornada de trabajo parcial. Según la versión de Guerra ante la fiscalía, su llegada a la universidad la coordinó con Luis Cordero Barrera, entonces presidente de la junta directiva del plantel, quien falleció en junio de 2024. En todo caso, en su chat con Hermosilla, Guerra afirma que Andrés Chadwick había conversado con los directivos de la USS sobre su llegada.

La USS comparte fundadores con la UDI, y durante varias décadas ha sido un plantel estrechamente ligado con el gremialismo. Chadwick era uno de los amigos cercanos de Luis Cordero, con quien además compartió la propiedad de la sociedad Asesoría e Inversiones Copra cuando fue fundada en 1986.

Cuando la Fiscalía de Arica, a cargo de la indagatoria sobre Guerra, le preguntó a la USS por la contratación del ex fiscal, la respuesta institucional fue que esa había sido una decisión del decano de la Facultad de Derecho durante 2021, José Hipólito Zañartu, pero él negó esa versión en entrevista con The Clinic: “¿Efectivamente él llegó cuando yo era decano? Sí, yo era el decano. Ahora, ¿Yo solicité con nombre y apellido la contratación a Manuel Guerra? No, ¿Quién la solicitó? No tengo idea”. 

Durante la formalización de cargos, la fiscalía dijo sobre Guerra que, cuando fue persecutor «dejó de velar por el Estado de Derecho». El Ministerio Público solicitó para él la medida cautelar de prisión preventiva. En esa misma causa figura como imputado Andrés Chadwick, tal como informó Reportea, aunque sobre él no hay fecha para una posible formalización.

Actualmente la Universidad San Sebastián es una de las privadas más grandes del sistema. En 2025 registró una matrícula de 50.952 alumnos, entre pre y postgrado, y posee sedes en Santiago, Concepción, Valdivia y Puerto Montt. 

Cuando en los próximos días la Superintendencia de Educación Superior fije la sanción que impondrá a la USS, el plantel tendrá 20 días para pedir una reconsideración. Las fuentes de la universidad consultadas por Reportea, no descartaron acudir a tribunales para intentar dar vuelta el pronunciamiento del ente regulador de la educación superior.