23 junio 2026

Comisión da golpe a acusación contra exministro Grau: libelo llega a Sala con informe negativo


La comisión investigadora dejó sin piso político la acusación constitucional y la envió a la Sala debilitada, en una votación cruzada por el informe del CFA y el reacomodo de apoyos que terminó inclinando a varias bancadas en contra del libelo.

La comisión revisora de la Cámara de Diputados dio este lunes un golpe político relevante al rechazar la acusación constitucional presentada contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, dejando el libelo con informe negativo y encaminado a su discusión en la Sala este martes.

La votación en la instancia fue clara en su tendencia: tres parlamentarios se pronunciaron en contra —Alejandro Bernales (PL), Marcela Hernando (PR) y Carlos Bianchi (IND-PPD)—, una abstención de Joanna Pérez (Demócratas) y solo un voto a favor, del diputado Luis Sánchez (Republicanos). Con ese resultado, la comisión recomendó rechazar la acusación.

Desde temprano, el escenario venía cargándose de elementos políticos y técnicos que terminaron influyendo en el ánimo de varias bancadas.

Uno de ellos fue la publicación del informe semestral del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), difundido este mismo lunes, que introdujo un matiz relevante en el debate. El organismo señaló que “no identifica una inconsistencia aritmética en las proyecciones publicadas en el IFP4T25”, y agregó que los cuadros fiscales “son internamente consistentes”, descartando errores de cuadratura en las cifras observadas.

Eso sí, el CFA abrió una advertencia que dejó espacio a la controversia: indicó que lo observado “corresponde a una proyección que habría incorporado supuestos de ajuste o gestión financiera no explicitados”, y que esa falta de detalle “dificulta la evaluación posterior de las proyecciones”, especialmente en escenarios de alto impacto fiscal. Un punto que, en los hechos, terminó siendo leído por distintos sectores como un elemento que complejiza —sin invalidar— el diseño presupuestario cuestionado.

En paralelo, la Democracia Cristiana confirmó que votará en contra de la acusación, endureciendo el escenario para los impulsores del libelo. Desde el Congreso, el jefe de bancada, Jorge Díaz, fue categórico al sostener que, tras revisar los antecedentes, “no existen méritos suficientes ni legales” para avanzar en una sanción de este tipo.

El diputado añadió que la acusación constitucional debe ser entendida como un mecanismo de “última ratio”, reservado para situaciones de gravedad comprobada en la administración pública, lo que —a su juicio— no se configura en este caso. En esa línea, la bancada DC zanjó su postura: rechazo al libelo.

Desde la comisión, los parlamentarios que se inclinaron por rechazar la acusación insistieron en la falta de antecedentes que permitan acreditar responsabilidad. El diputado Alejandro Bernales afirmó que el análisis se condujo con rigor y que no existen hechos concretos que permitan configurar dolo o mala intención por parte de la exautoridad.

Pese a la recomendación de la comisión, el desenlace sigue abierto. El informe será revisado en Sala este martes 23 de junio desde las 10:00 horas y hasta total despacho. Allí se votará la acusación constitucional contra el exministro, en una sesión que promete extender la disputa política más allá del informe técnico.

En paralelo, la defensa del exministro ya anticipó su estrategia: planteará la denominada cuestión previa, con el argumento de incumplimiento de requisitos formales en la presentación del libelo. Una jugada que busca incluso frenar la discusión antes de entrar al fondo del caso, aunque su éxito dependerá de la correlación de fuerzas en la Sala.

Wulf: 100 días en La Moneda, cero experiencia de crisis y al frente del caso de los niños haitianos

 


Socióloga, militante republicana y operadora programática de Kast desde que tenía 25 años, María Jesús Wulf enfrenta hoy en el Senado el examen más duro de sus primeros 100 días en el cargo. La pregunta que el gobierno no ha respondido es simple: ¿por qué ella?

Esta tarde, María Jesús Wulf entrará al Senado a rendir cuentas sobre la crisis de los niños haitianos. Será la primera vez que la ministra de Desarrollo Social enfrente al Congreso en pleno sobre un caso que ella no provocó, que administra hace menos de una semana y que tiene dimensiones que superan con creces el perímetro habitual de su cartera.

Lo que ocurra en esa sala dirá mucho sobre si la apuesta del Presidente José Antonio Kast fue razonable o si fue —con reparos que ya no se limitan a la oposición más dura— una decisión equivocada desde el principio, como sostienen figuras como Evelyn Matthei (UDI) y Johannes Kaiser (PNL).

María Jesús Wulf tiene 36 años, es socióloga con magíster de la Universidad Católica y lleva once años trabajando al lado de Kast. Se conocieron en 2015 en la consulta ciudadana “Habla Chile”. Después vino la Fundación Jaime Guzmán, la subdirección de Acción Republicana y la coordinación del programa social de la campaña presidencial.

El 11 de marzo de 2026 asumió Desarrollo Social, uno de los dos únicos cargos que el Partido Republicano obtuvo en un gabinete mayoritariamente independiente. El otro fue para Martín Arrau, hoy ministro de Seguridad.

“Rostro humano”

Su trayectoria es la de un cuadro político-técnico formado en fundaciones y diseño programático. Tuvo un paso por el Estado como coordinadora de regiones del Ministerio de Educación bajo Piñera. Pero no tiene experiencia conduciendo crisis institucionales, coordinando organismos de seguridad ni articulando policías, Fiscalía y servicios sociales bajo presión mediática máxima. Hasta hace 103 días, nunca la necesitó.

En el entorno presidencial la justificación de su nombramiento tiene dos versiones. La pública: Wulf tiene capacidad de coordinación política, manejo comunicacional y es parte del núcleo de confianza de Kast. La más honesta, que también circuló en La Moneda: la crisis necesitaba un “rostro humano” y Desarrollo Social tiene competencia institucional sobre infancia.

Ambas explicaciones no responden al argumento de fondo de los críticos. Matthei sostuvo en el matinal Mucho Gusto que “esto no es para que esté a cargo la ministra de Desarrollo Social; este no es un caso social”, y que “debiera estar a cargo el Presidente con el ministro de Seguridad”. Kaiser fue más directo en Radio Universidad de Chile: “La fuerza de tarea dirigida por la ministra de Desarrollo Social es insuficiente; este es un problema policial, no un problema social”.

Ambos —Matthei y Kaiser— se equivocaron en el diagnóstico: el caso no resultó ser ni mafia ni problema policial en el sentido que ellos anticipaban, sino —como dijo el ministro de Defensa Fernando Barros— “un terrible desorden” con niños que aparecieron en los colegios y Cesfam donde los buscaron bien.

Pero su pregunta sobre la arquitectura de la respuesta gubernamental sigue en pie: si el problema es de coordinación interinstitucional entre Migraciones, PDI, Subsecretaría de la Niñez y organismos de seguridad, la lógica indicaría que quien articule tenga atribuciones transversales sobre esos organismos.

En sectores del entorno más cercano a Evelyn Matthei en Chile Vamos, aunque sin expresarlo públicamente, ha surgido inquietud respecto de la arquitectura institucional con la que el Gobierno está abordando el caso, un cuestionamiento que por ahora se mantiene en el ámbito interno y sin vocerías oficiales del bloque.

El encargado de salir a defender a Wulf fue Arrau, el ministro de Seguridad. Contestó que la investigación penal la lidera el Ministerio Público y que las policías trabajan mandatadas por la Fiscalía mientras su cartera recopila información paralelamente. La división es razonable en lo formal, pero tiene una implicancia incómoda: si la Fiscalía conduce la investigación y las policías responden a ella, ¿qué coordina exactamente Wulf?

La respuesta del gobierno es el intercambio de información entre ministerios y servicios. Una tarea de gestión, no de conducción. Lo cual lleva a preguntarse si para eso era necesario poner al frente a la ministra de mayor confianza presidencial, con el costo político que eso implica cuando las cosas no salen bien.

Fusibles republicanos

Hay otro elemento que no es menor: Arrau y Wulf son los dos únicos ministros republicanos del gabinete. El Partido Republicano puso a sus dos representantes al frente de la respuesta a la crisis. Uno blindando al otro. Una imagen de homogeneidad interna que no necesariamente fortalece la credibilidad de la coordinación, y que ocurre además en un momento en que Chile Vamos está en plena ebullición con Republicanos por la acusación constitucional contra Grau.

Dentro del oficialismo revelan que el nombre de Wulf fue sondeado más allá de Desarrollo Social. Tras la salida de Mara Sedini de la vocería, su nombre circuló como posible reemplazante. La evaluación se hizo. Pero Kast estaba satisfecho con su rol y consideró que el movimiento de Arrau desde Obras Públicas hacia Seguridad era suficiente reordenamiento interno.

El dato ilumina el universo de opciones del que dispone Kast para sus tareas más sensibles: cuando necesitó reforzar Seguridad, recurrió a su ministro republicano; cuando necesitó un rostro coordinador para la crisis haitiana, recurrió a su ministra republicana. Dos fichas del mismo partido para los dos frentes más expuestos del gobierno en este momento.


En medio de la tensión política, la propia Wulf ha buscado bajar el tono del conflicto, señalando que “yo soy la ministra que trabaja por los niños” y que “no es el momento de recriminaciones políticas”, en alusión al debate sobre responsabilidades en el manejo del caso.

La sesión del Senado es el primer examen real de Wulf al frente de la fuerza de tarea. No como coordinadora de reuniones en La Moneda, sino como figura pública que debe explicar a parlamentarios qué ocurrió y qué está haciendo el Estado.

Comparecerá sin el informe definitivo de la Contraloría, que se publicará mañana según informó el subcontralor Víctor Hugo Merino. Con una cifra que sigue moviéndose: al 22 de junio, la PDI había identificado a 52 de los 64 niños del preinforme, lo que significa que al menos 12 siguen sin ubicación confirmada.

La presidenta del Senado, Paulina Núñez, advirtió que el caso “evidencia falencias estructurales en materia de protección de la infancia y gestión migratoria”. No es un diagnóstico cómodo para ningún gobierno. Tampoco para la ministra que tiene que responder por él con 100 días en el cargo, un caso sin resolver del todo, y su propio sector cuestionando en voz alta si ella debería estar ahí, aunque por razones que los hechos ya se encargaron de desmentir parcialmente.

Senadores PS, PPD y FA se abren a apoyar megarreforma a cambio de paquete de compensaciones fiscales

 


Legisladores opositores condicionan apoyo a la megarreforma a “compensaciones” tributarias y a postergar la votación en el Senado. El FA propone un impuesto específico a las apuestas en línea, al diesel y eliminar régimen de renta presunta y el PPD pide la implementación de un tributo al tabaco.

Senadores del Socialismo Democrático y el Frente Amplio cambian de postura frente a la megarreforma tributaria del Gobierno: afirman que no se cierran al diálogo y buscan mejorar el proyecto. En ese marco el PS, el PPD y el FA por separado presentaron un paquete de “pliegos de peticiones técnicas y políticas” como condición única para abandonar su actual compromiso de votar en contra. Además de postergar la votación en sala.

Según fuentes internas del bloque, la propuesta busca resolver un “problema estructural” del proyecto: la falta de mecanismos que compensen la pérdida de ingresos fiscales derivada de la reducción de impuestos corporativos y la invariabilidad tributaria, junto a otras medidas.

Para los parlamentarios socialistas, la reforma actual presenta riesgos severos al mantener el déficit y la deuda pública por “largos años”. La principal crítica radica en que el Ejecutivo apuesta el financiamiento del aparato público a la incertidumbre del crecimiento privado, sin establecer “los mecanismos de compensación que sí contemplaba la reforma anteriormente propuesta por el la administración de Gabriel Boric y que fue rechazada por la derecha”.

“La idea es contribuir a que algo que está malo, quede bueno”, señala un legislador, enfatizando que el objetivo del documento entregado al Gobierno es construir un acuerdo sólido. De lo contrario, advierten que no existe ninguna posibilidad de votar a favor.

Estabilidad política y la petición de postergar la votación

Un eje estratégico de la negociación socialista es el factor tiempo. Han solicitado formalmente al Gobierno no votar el proyecto durante esta semana, proponiendo utilizar la semana regional o distrital para profundizar el diálogo y alcanzar un consenso transversal.

“¿Quién querrá venir a invertir si ven que ganaron por un voto?  Entonces, eso no tiene mucha estabilidad política hacia adelante, y eso también se evalúa en el Gobierno porque aumentan los riesgos, y cuando aumentan los riesgos, evidentemente, alejan las inversiones. Y que votemos a la vuelta de la semana regional es la idea”, señala otro legislador.

El argumento central para esta prórroga es la estabilidad para la inversión. Desde el socialismo advierten que una reforma aprobada por apenas “un voto” aumenta el riesgo país y ahuyenta a los inversionistas, quienes buscan certidumbre política a largo plazo. En este sentido, han hecho un llamado a que la oposición (RN) también sea “contribuyente” para lograr un acuerdo de mayorías en el Senado, evitando un desgaste innecesario del proceso legislativo.

Fuentes de las tratativas sostienen que a través de una serie de reuniones estratégicas con los ministros de Hacienda, Jorge Quiroz, y del Interior, Claudio Alvarado, representantes del Partido Socialista (PS), el PPD y el Frente Amplio (FA) presentaron un listado exhaustivo de exigencias técnicas y sociales, argumentando que el proyecto, tal como está redactado, es “irresponsable” y “arriesga la estabilidad fiscal de la nación”.

El bloque se encuentra a la espera de una respuesta oficial por parte del Ejecutivo para evaluar qué puntos de su petitorio son aceptados antes de definir su postura final en la sala.

“El objetivo es ser contribuyente a mejorar esta reforma . No hay que olvidar que nosotros propusimos una reforma tributaria que fue rechazada por la derecha y que buscaba, vía compensaciones, reducir la tasa de impuesto corporativo, pero a cambio de la reducción había otros mecanismos que establecían la compensación de esa pérdida de ingresos en el aparato público, y eso acá no se avizora”, señala el senador socialista Gastón Saavedra.

Y agrega: ” La reforma tiene un problema estructural y con las propuestas a ver si se resuelve, ver si se acepta. Primero la idea  es construir un acuerdo que, en función de ese acuerdo, se pueda votar”.

La advertencia técnica: El déficit como detonante

El eje central de la argumentación opositora radica en las conclusiones de 49 audiencias técnicas en la Comisión de Hacienda del Senado, donde expertos y organismos como el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) y el Banco Central advirtieron que la “única certeza del proyecto es una menor recaudación fiscal”.

Senadores opositores argumentan que la reforma genera un déficit que podría prolongarse por una década, dejando el financiamiento de los derechos sociales supeditado únicamente a una expectativa incierta de crecimiento futuro.

Ante este escenario, la oposición ha planteado que cualquier avance en la legislación requiere de “compensaciones o mitigaciones” inmediatas para evitar un “forado” en las arcas públicas.

“¿Va a haber más recortes? Vamos a tener personas que no van a ser atendidas en las listas de espera indefinidamente. Esa es la preocupación que tiene el Partido Socialista , que es la que le queremos transmitir al gobierno. Y por supuesto, entendiendo que no tenemos la posibilidad de rechazar el proyecto, en definitiva, también poner temas en torno a las compensaciones o mitigaciones que son las que han señalado los expertos”, apuntó la senadora y presidenta del PS, Paulina Vodanovic.

El catálogo de compensaciones: ¿Qué proponen y en qué ámbitos?

Las propuestas entregadas a los ministros Alvarado y Quiroz se dividen en cuatro áreas críticas: estructura tributaria y recaudación; invariabilidad y “permisología”; costo de la vida y pymes; garantías sociales críticas

Para contrarrestar la propuesta de rebajar el impuesto a las empresas del 27% al 23%, el PPD ha propuesto formalmente la implementación de un impuesto al tabaco.

Por su parte, el Frente Amplio ha sugerido aumentar el impuesto específico al diésel y fortalecer la fiscalización mediante el levantamiento del secreto bancario y el aumento de multas por infracciones tributarias.

Asimismo, el FA propone un impuesto específico a las apuestas en línea y la eliminación de exenciones como el régimen de renta presunta.

Una de las “líneas rojas” planteadas por el senador Pedro Araya (PPD) es reducir el plazo de 25 años de invariabilidad tributaria, considerándolo excesivo para las grandes empresas sin que exista una “prima” o pago a cambio de ese seguro de estabilidad.

En materia ambiental, exigen requisitos mucho más estrictos para la indemnización estatal a empresas cuyas Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) sean revocadas, además de ampliar los plazos de los fallos de tribunales ambientales para evitar daños irreversibles durante los juicios.

El Frente Amplio ha puesto sobre la mesa una propuesta disruptiva: congelar el valor de los arriendos por 5 años y establecer una tasa máxima de arriendo por metro cuadrado. Además, piden fortalecer a las pequeñas empresas mediante un registro de contribuyentes que combata la evasión y facilitando su acceso a mecanismos de compras públicas.

El PS ha supeditado su apoyo a que el Ministerio de Hacienda garantice que no habrá recortes en salud, asegurando el financiamiento de las listas de espera, la PGU y la gratuidad. También se negocia un compromiso para aumentar la cobertura del transporte público para adultos mayores.

El “Quid pro Quo”: ¿A cambio de qué presentan estas medidas?

Si bien en la oposición señalan que la Acusación Constitucional sobre el exministro de Hacienda Nicolás Grau no está sobre la mesa, la presentación de estas medidas tampoco es gratuita.

Los senadores del PPD liderados por Pedro Araya y Celis, plantearon este fin de semana que están dispuestos a aprobar la “idea de legislar” en la votación general de este miércoles si el Gobierno se compromete a realizar modificaciones sustantivas en la discusión en particular.

Los parlamentarios advierten al ministro Quiroz que una reforma aprobada solo con los votos de la derecha (por un margen de uno o dos votos) carecería de legitimidad ciudadana y sería “pan para hoy y hambre para mañana”, ya que un futuro gobierno de centroizquierda podría revertirla completamente.

Según explican en el PS, por el momento, el ministro Quiroz no se ha mostrado particularmente receptivo a analizar cambios en el crédito tributario al empleo -que reduciría el impacto fiscal en 1.000 millones de dólares anuales- y en el periodo de invariabilidad. Sin embargo, sí lo hizo el jefe de gabinete Claudio Alvarado.

22 junio 2026

LOS 75 GOLES DE LA PRIMERA FECHA DE LA COPA DEL MUNDO 2026... ¿CON CUÁL TE QUEDÁS?

 






Pdta. de Asociación de Funcionarias del Ministerio de la Mujer: “Aquí hay un caos que es responsabilidad completa de quienes asumieron el gobierno”

 


La presidenta de la Asociación Nacional de Funcionarias del Ministerio de la Mujer (ANFUMEG), Paulina Cid, sostiene que lo ocurrido al interior de la cartera -en medio de denuncias de maltrato en contra de la ministra y la reciente salida de la subsecretaria Daniela Castro- ha sido una "demostración de que el ministerio no es importante" para la actual administración y dice que es necesario que la ministra ponga orden y aclare si no se buscará fusionar el ministerio a futuro. También acusa que los partidos enviaron a los nombres más "débiles" a hacerse cargo de esta repartición: "Nos duele como trabajadoras que se esté en estas peleas internas y que traten al ministerio como un botín".

“Todo lo que ha pasado solo hace ver como que el ministerio no vale nada, y eso nos importa como funcionarias, porque nosotros creemos que vale mucho”, dice la presidenta de la Asociación Nacional de Funcionarias del Ministerio de la Mujer (ANFUMEG), Paulina Cid, en medio de semanas difíciles al interior de la cartera, en la que la semana pasada el Presidente José Antonio Kast decidió intervenir y pedir la renuncia a la subsecretaria Daniela Castro (RN), quien mantenía serias diferencias con la ministra Judith Marín (socialcristiana).

The Clinic dio a conocer que el conflicto no terminó ahí, ya que actualmente se está en proceso de abrir sumarios debido a las denuncias presentadas por dos funcionarias en contra de Marín, donde acusan episodios de hostigamiento, desautorizaciones y malos tratos al interior de la cartera.

A ello se sumó que el jueves se activara el protocolo por Ley Karin debido a una denuncia en contra de una asesora de la exsubsecretaria y el malestar que existe en el entorno de la ministra por las últimas decisiones que tomó Castro antes de dejar su cargo, entre ellas, elevar de grado a funcionarias de su confianza.

En ese marco, la representante de la asociación de funcionarias de la cartera dialogó con The Clinic respecto del momento que atraviesa el Ministerio de la Mujer.

-Existe una denuncia por Ley Karin presentada en los últimos días.

-Me interesa decir que la Ley Karin es una ley que tiene sus procedimientos y sigue su camino. Mientras no haya un veredicto, nadie puede opinar mucho, no estamos para decir nada al respecto. 

-Se presentaron denuncias por malos tratos en contra de la ministra. ¿Tiene información al respecto?

-Entiendo que hay denuncias de malos tratos, no sé de quién contra quien. Pero son personas que no son antiguas en el ministerio, que son personas que llegaron en esta administración. Ahí es donde hay un conflicto que nos preocupa en el ministerio.

Nosotros vemos como un tema de gran irresponsabilidad el llevar un ministerio tan importante como este, donde entra gente que lo que hace finalmente es amotinarse para no salir con la subsecretaria a la que le dicen que se tiene que ir desde Presidencia. 

-¿De quién es la responsabilidad?

-Nos interesa decir que nos parece súper irresponsable que por un lado está el discurso diciendo que se requiere orden, cuando lo único que se ha instalado es desorden. No quiero salir defendiendo a la ministra ni mucho menos, como se dijo antes. Porque ante el desorden interno somos las trabajadoras las que salimos trasquildas y tenemos que ordenar todo.

Y cuando hay cambio de gobierno, lo que ha pasado con estos cambios y equipos, es que llega gente muy inepta, con muy poca experiencia y muy desde lo político hoy, sin una épica detrás. La política se transforma en algo muy aberrante.

Hay muchas responsabilidades, donde también está la autoridad. La que debiese poner orden es la ministra. Aquí hay un caos que es responsabilidad completa de quienes están asumiendo el Gobierno.

-¿En qué se refleja?

-Nosotros nos queremos alejar de esta pelea. Lo importante acá son otras preguntas. Como preguntar si quieren o no fusionar el ministerio y por qué, aunque entendemos que hasta el momento no. Cuál es la agenda de trabajo para un ministerio tan importante, porque mientra exista violencia contra las mujeres, mientras exista la diferencia de sueldo que existe entre hombres y mujeres, y mientras exista un desempleo como el que existe que afecta mayormente a las mujeres, tiene que existir un ministerio. A nosotras nos duele como trabajadoras que se esté en estas peleas internas y que traten al ministerio como un botín. Nos parece una cosa increíble.

“Mientras no sepamos si la ministra quiere mantener el ministerio o no, estamos con mucha alerta”

-¿No es relevante el ministerio para este gobierno?

-Claro, si ponen a personas que no dan el ancho, es como una demostración de que el ministerio no es importante para ellos. Lo que hacen es poner a lo más débil de los partidos políticos a administrar una cartera que siempre fue muy importante, independiente del gobierno de turno. Por ejemplo, la primera vez que salió Piñera, pone a Carolina Schmidt, que si bien uno no está de acuerdo, tenía una visión de Estado. 

En el último tiempo, lo mismo con (Antonia) Orellana, uno va viendo que se va debilitando esa mirada. Van poniendo gente que usa el ministerio como si fuera un botín para su eslogan.

-Hubo una declaración suya durante la conmemoración de los 10 años del ministerio que se interpretó como una defensa a la ministra Marín.

-No vamos a ser indolentes frente a cualquier cosa que se quiera hacer con el ministerio, incluida la ministra. Mientras no sepamos si la ministra lo quiere mantener o no, que lo diga públicamente, estamos con mucha alerta. No estamos blindando a una autoridad, estamos diciendo que esto es lo que está pasando.

-Se acusa que la exsubsecretaria antes de dejar el cargo habría aumentado de grado a funcionarias de su confianza.

-Eso es algo que nosotros vamos a poner como una denuncia en el Ministerio Público. Lo normal que siempre vi en mis 30 años de trayectoria en el servicio público, es que cuando se le pide la renuncia a una autoridad, se va con su equipo que entró sin sorteo. Lo otro es atrincherarse, lo que pasó aquí es que se atrincheraron y empezaron a gobernar. 

Sí tenemos evidencia para poder afirmar que se subieron grados, sin permisos además. Eso no se puede hacer porque hay montones de procedimientos para que eso no pase. Cuando uno como funcionaria pública ve que se están cometiendo irregularidades en el que pusiese estar la probidad vulnerada, uno tiene la obligación de denunciar. Aquí se sobrepasaron los límites. 

-En la cartera se hablaba de personalismos.

-Hay un tema de inexperiencia y de falta de todo. Hay personalismos, porque no creo que RN avale este tipo de cosas, o lo que los socialcristianos lo avalen, aquí hay un tema de personalismos y mal manejo. No lo quiero poner en función de que se peleen los partidos y nosotros salgamos defendiendo a uno u otro. Esto hace ver que el ministerio no vale nada, y eso nos importa como funcionarias, porque nosotros creemos que vale mucho. 


Ingreso irregular de niños haitianos: Tohá no descarta posible "colaboración" dentro del consulado.

 

En conversación con Estado Nacional Prime, la exministra del Interior, Carolina Tohá, afirmó que en el 2025 se identificó una posibilidad de que alguien al interior del consulado "esté alguien colaborando con la organización de vuelos irregulares".

Manouchehri acusa uso político del caso de niños haitianos: “Investigar no autoriza a mentir”

 



El diputado Daniel Manouchehri se refirió al caso de los niños haitianos y sostuvo que se debe investigar todo, ubicar a cada menor y sancionar cualquier negligencia o delito.

Sin embargo, el parlamentario cuestionó duramente a sectores de la derecha, acusándolos de instalar versiones sobre secuestros, tráfico de menores y tráfico de órganos sin pruebas.
Manouchehri afirmó que se confundió a niños no ubicables en un registro con niños desaparecidos, señalando que usar este caso para “fabricar una historia de horror” cruza todos los límites.



Ante la propuesta del Gobernador Alejandro Santana de reconversión para el postergado Hospital de Rahue, diputados Barría, Lilayú y Core Reyes esperan impulsar el recinto

 


Ante la incertidumbre presupuestaria y los extensos plazos de la infraestructura pública en Chile, el gobernador de la Región de Los Lagos, Alejandro Santana, planteó en conversación con Radio SAGO, una reconfiguración estratégica para el proyecto del hospital de Rahue en Osorno.

En el caso de Rahue, a pesar de contar con etapas de prefactibilidad y diseños previos, el gobernador señala que «no existen recursos financieros para la ejecución de las obras en el escenario actual ni certezas».

El gobernador, señaló que buscará impulsar propuestas que podrían implementarse y adecuarse a las necesidades de la región, aplicando un «realismo» que no genere falsas expectativas.

Ante estas declaraciones, el diputado Héctor Barría reafirmó su respaldo al proyecto del Hospital de Rahue y anunció gestiones para resguardar su continuidad, y la posibilidad de evaluar alternativas para la inversión en infraestructura de salud en la provincia de Osorno.

El parlamentario sostuvo que el Hospital de Rahue forma parte de una política pública impulsada por el Ministerio de Salud y que su desarrollo debe mantenerse conforme a la planificación sanitaria definida por el Estado.

Por su parte el consejero regional Francisco Reyes en conversación con Radio SAGO, señaló que más del 60 por ciento de los vecinos que se atienden en el Hospital de Osorno son de Rahue, además de los vecinos de otras comunas.

Señaló que aquí el tema ha pasado por varios gobiernos y agregó que más allá del anhelo, la demanda y el sentido común, «aquí ha habido un trabajo de años y una planificación».

Por su parte, el diputado por la Región de Los Lagos y médico de profesión, Daniel Lilayú, manifestó su firme defensa de la construcción del Hospital de Rahue, señalando que se trata de una necesidad urgente e impostergable para la comuna de Osorno y toda la provincia.

“No podemos resignarnos a que Osorno siga esperando décadas por una infraestructura de salud que la población necesita hoy. El Hospital de Rahue no es un lujo ni un capricho; es una necesidad sanitaria, social y territorial”.

Lilayú recordó que Rahue concentra cerca del 80% de la población de la comuna de Osorno, convirtiéndose en el principal polo habitacional y de crecimiento urbano de la ciudad. “Resulta difícil comprender que el sector donde vive la gran mayoría de los osorninos no cuente con un hospital de mediana complejidad que permita acercar las prestaciones de salud a las familias y descongestionar la red asistencial existente”, afirmó.

Michel-Ange Joseph pide que no se use a la comunidad haitiana para “ajustes de cuentas políticas”

 


La representante de la comunidad haitiana en Chile cuestionó el tratamiento político y mediático del caso de los menores haitianos ingresados por reunificación familiar. Advirtió un aumento de episodios de racismo y pidió que la búsqueda de los niños se realice sin estigmatizar.

La representante de la comunidad haitiana en Chile, Michel-Ange Joseph, manifestó su preocupación por las consecuencias que ha tenido en las familias migrantes la investigación sobre los niños haitianos que ingresaron al país mediante procesos de reunificación familiar entre 2023 y 2025.

En entrevista con Al Pan Pan de El Mostrador con Mirna Schindler, la directora ejecutiva de la Fundación Cónclave Investigativo de las Ciencias Jurídicas y Sociales sostuvo que la discusión pública ha generado temor y un clima de hostilidad hacia la comunidad haitiana.

“Hemos recibido esta alerta comunicacional como también una alerta social en contra de las personas haitianas que estarían relacionadas con redes de tráfico, tráfico de órgano, tráfico de menores, redes de violencia sexual hacia la menor, hasta lo peor”, afirmó.

Joseph aseguró que parte de la inquietud surge por la forma en que se han realizado las búsquedas de menores. Según señaló, algunas familias han reportado que durante las verificaciones también se efectúan controles migratorios.

“Muchas personas de la comunidad están hoy con miedo porque al llegar a los domicilios las autoridades aprovechan hacer control migratorio”, indicó.

La dirigente agregó que la situación ha derivado en amenazas y expresiones discriminatorias contra integrantes de la comunidad haitiana. “Ayer por Facebook una mujer escribió que los negros estábamos mejor cuando estábamos en la cosecha de algodones, o sea, cuando éramos esclavizados”, relató.

A su juicio, el debate público en torno al caso ha coincidido con otras discusiones sobre migración irregular y expulsiones, lo que ha incrementado la sensación de persecución entre los migrantes haitianos.

“Este mismo grupo de personas hoy están buscando a niños, niñas y adolescentes haitianos”, sostuvo, aludiendo a autoridades y dirigentes políticos que previamente habían impulsado medidas más restrictivas en materia migratoria.

En ese contexto, realizó un llamado a separar la búsqueda de los menores de las disputas políticas.

“Una de las cosas que podemos pedir hoy es la no utilización de la comunidad haitiana para ajustes de cuentas políticas”, afirmó.

Joseph también cuestionó que la atención pública se concentre exclusivamente en los menores haitianos cuya ubicación aún no ha sido determinada, señalando que la preocupación por la niñez debe ser más amplia.

“Si queremos buscar, si queremos proteger, si queremos acompañar a la niñez, acompañemos, busquemos y protejamos a toda la niñez en Chile”, cerró.

Director de la PDI y la búsqueda de niños haitianos: “Ya hemos encontrado a 33 que están viviendo con familias vinculantes”




"De estos 64 niños que en su momento Contraloría no pudo encontrar, nosotros ya hemos podido encontrar a 33 y están escolarizados, viviendo con familiares vinculantes y en la red de salud respectiva", explicó el director de la Policía de Investigaciones, Eduardo Cerna. En tanto la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, comentó que "son 105 los niños del preinforme de Contraloría, 64 sobre los cuales se está levantando información, pero que además se está haciendo un levantamiento de todos los casos de reunificación familiar a través de las oficinas locales de la niñez".

Este viernes, a eso de las 19:30, el Gobierno y la Policía de Investigaciones dieron a conocer un reporte oficial respecto a la búsqueda de niños haitianos en territorio nacional, luego del preinforme de Contraloría que alertó sobre presuntos ingresos irregulares al país.

“A comienzos de semana se conoció el preinforme de la Contraloría, que constató que de una muestra de 105 niños y adolescentes haitianos, unos 64 estaban desaparecidos. Hoy tenemos resultados”, partió expresando la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf.

Tras dicha introducción, el director de la PDI, Eduardo Cerna, pasó a explicar con detalle las novedades de la búsqueda. “En relación al preinforme de la Contraloría que hace alusión a 64 NNA que no habían sido ubicados, de ellos ya hemos encontrado a 33 que están viviendo con familias vinculantes, padre, madre, hermanos, jóvenes que están en buen estado de salud, están escolarizados y en red de salud”, estableció.

“O sea, están viviendo en sus lugares, no es que estén desaparecidos, perdidos o ingreso irregular. Están viviendo con familia vinculantes, participantes y siendo registrados en el sistema escolar y de salud”, continuó

Tras ello, Cerna se extendió para dar cuenta del protocolo de la PDI ante el ingreso de vuelos chárter al país. “Los jóvenes entraron con su documentación, se verificó, ningún menor, como se quiso hacer saber, llegó al aeropuerto, pasó y salió. Cuando hay chárter son casetas distintas que se encargan de esa fiscalización, porque vienen con documentación que deben presentar”, expuso.

Y continuó: “Se hace la revisión uno a uno y se ve la coincidencia del menor que viene con la visa de reunificación y quién es el adulto vinculante. Una vez verificado eso se toma contacto con el adulto vinculante, se reúne con el menor y el oficial a cargo de la fiscalización, se hace un acta donde consta el nombre, los datos, el domicilio del adulto que los recibe, y firma el adulto y el oficial de la PDI que hace esa entrega. Por ende, no es un flujo sin ninguna constatación, sin ninguna vinculación y sin ninguna verificación”. 

Para cerrar, el director de la PDI sostuvo que “lo que estamos haciendo ahora es de estos 64 que en su momento Contraloría no pudo encontrar, nosotros ya hemos podido encontrar a 33 y están en el estado que les acabo de decir: escolarizados, viviendo con familiares vinculantes y en la red de salud respectiva”.

Wulf y el levantamiento de información de los casos de reunificación familiar

Luego de aquella exposición de Eduardo Cerna, a la ministra Wulf se le preguntó cuáles son las cifras oficiales en cuanto a esta búsqueda de niños haitianos. Asimismo, se le consultó por el rol de los municipios en esta labor.

“Son 105 los niños del preinforme de Contraloría, 64 sobre los cuales se está levantando información, pero que además se está haciendo un levantamiento de todos los casos de reunificación familiar a través de las oficinas locales de la niñez”, declaró.

“Respecto a las labores que están realizando desde los municipios, existen las oficinas locales de la niñez, que tienen registro de los niños que viven en las comunas. Lo que se está realizando durante estos días son labores de articulación preventiva y de levantamiento de información de los casos de reunificación familiar que ha informado a la población el Servicio de Migraciones. Ese es un esfuerzo paralelo que se está haciendo con foco en prevención y protección de la infancia”, complementó.





Del pánico al “terrible desorden”: el bochorno del Gobierno en el caso de los niños haitianos

 


Tras días de alarma por un eventual tráfico de menores, el propio Gobierno terminó admitiendo que los antecedentes apuntan a un “terrible desorden” administrativo, una tesis que ya estaba contenida en el preinforme de Contraloría y que deja en evidencia fallas del Estado y el manejo de la crisis.

Hay un detalle que casi nadie notó y que lo explica todo: el preinforme reservado N° 541 de la Contraloría General de la República, de 70 páginas, fechado el 14 de abril de 2026 y dedicado íntegramente al ingreso de niños haitianos a Chile, no contiene en ninguna de sus páginas las palabras “trata” ni “tráfico”. Ni una vez. Lo que el informe sí dice, con frialdad burocrática y precisión técnica, es que el Servicio Nacional de Migraciones no cruzó bien sus bases de datos, que la PDI no tenía protocolos formales, que la Subsecretaría de la Niñez no hizo seguimiento oportuno, y que tres organismos del Estado que debían coordinarse no lo hicieron. Eso es lo que dice. Un desorden. Un bochorno administrativo de manual.

El informe que nadie leyó bien

Cuando el preinforme se filtró, Chile amaneció con los titulares encendidos. “Más de 200 niños haitianos desaparecidos.” “184 menores sin paradero.” “486 niños llegaron con solo 12 adultos”. La Fiscalía abrió investigación de oficio por cuatro delitos: trata de personas, tráfico de migrantes, falsificación de documentos y cohecho. Migraciones presentó denuncia penal apuntando a los vuelos chárter. Columnistas escribieron sobre explotación sexual. El gobierno convocó reunión de emergencia en La Moneda.

La histeria duró exactamente lo que tardaron las autoridades en buscar a los niños de manera mínimamente competente.

Porque lo que el informe de la Contraloría efectivamente midió en terreno es una muestra de 105 niños, visitados en una sola jornada, de día, siguiendo domicilios registrados hace un año o más, en comunas donde las familias haitianas cambian de arriendo con frecuencia, con los padres trabajando y los niños en el colegio. De esos 105, 41 fueron encontrados en el acto. Los 64 restantes no fueron ubicados en esa visita. No desaparecidos: no ubicados en esa visita. La diferencia no es semántica. Es la diferencia entre el periodismo y el pánico.

La tabla que nadie abrió, la que está en el Anexo 5 del informe, desglosa por qué no se encontró a esos 64: en 20 casos los vecinos decían no conocer a la familia, en 13 se habían mudado, en 10 no abrieron la puerta, en 5 el niño vivía ahí pero andaba de visita o de vacaciones, en 4 la dirección no fue encontrada. Solo uno —uno solo— corresponde a una desaparición real, denunciada por el propio padre, un hombre que vive en Chile y busca a su hija. Eso no es una red de traficantes. Es un padre angustiado.

Y cuando las autoridades buscaron bien, cruzando registros escolares y de salud en lugar de tocar puertas de día, los niños aparecieron en horas. La PDI ubicó 25 de los 64. Los municipios sumaron más. Estación Central encontró 7, Graneros 2. El alcalde de Estación Central, Felipe Muñoz, describió lo que encontró: niños a cargo de tutores, escolarizados, con controles de salud, pobres y varios hacinados. Pobreza, no tráfico.

Y hay un detalle que debería cerrar el debate para cualquiera que lo piense dos minutos: esos niños estaban en el colegio y en el Cesfam. Un traficante jamás los inscribiría en el sistema público de salud ni los mandaría a clases. Los inscribió alguien que quería que estuvieran en Chile de manera normal.

El número que no se suma

El “486 niños con 12 adultos” fue la imagen más potente y la más mal contada. Lo que ese número describe no es una operación criminal descubierta: es el total de niños que esos 12 adultos acompañaron a lo largo de dos años de viajes, con poderes notariales de los padres, porque a Haití no vuela ninguna aerolínea regular desde que la inseguridad colapsó el país. Los vuelos chárter no eran una práctica clandestina dentro de la comunidad haitiana. Eran la única forma de traer a los niños, y el Estado chileno los autorizó uno por uno a través de la DGAC.

El propio informe de la Contraloría lo confirma: todos los vuelos no regulares revisados contaban con la autorización correspondiente del Sistema de Arribos y Sobrevuelos. Todos. El número de pasajeros, las fechas, las empresas: todo registrado. Galistair GH6011, Aruba Airlines AG01, Aruba Airlines ZZ02-E. Autorizados por el Estado chileno. Los 1.476 pasajeros que llegaron en esos vuelos tenían resolución exenta que les otorgaba residencia temporal. Todos. La Contraloría lo verificó.

La denuncia de los 12 adultos habituales que aparecen con muchos niños en distintos viajes se explica de la misma manera: son los organizadores del corredor humanitario improvisado que existe porque el Estado no construyó uno formal. Que alguien figure acompañando a 34 menores en un viaje no lo convierte en traficante. Lo convierte en el tipo que arrendó el avión y juntó los poderes notariales de 34 familias que no pueden costear un viaje a Puerto Príncipe que en escala sale más de diez millones de pesos.

Por qué el tráfico no funciona aquí

El abogado haitiano Renaud Desir, quien trabajó en materias migratorias en Chile y sigue el caso desde el extranjero, sostiene que los procedimientos asociados a las visas para niños, niñas y adolescentes dejan una trazabilidad difícil de ignorar. “El padre tiene que firmar, tiene que identificarse y existen documentos y autorizaciones que quedan registradas”, señala a El Mostrador.

Desir argumenta que la existencia de padres o tutores identificables, con residencia y documentos en Chile, hace más complejo ocultar una eventual operación masiva de tráfico de menores sin dejar rastros. Hasta ahora, además, la Contraloría no ha reportado reclamantes falsos en los expedientes revisados.

“Imagínate un niño haitiano se perdió y todos los padres haitianos se quedan callados sin decir nada”, plantea. Según el abogado, la ausencia de denuncias de padres que sostengan que sus hijos nunca llegaron a destino constituye un elemento que, a su juicio, debilita la hipótesis de una red de tráfico de menores a gran escala.

El gobierno que encendió el fuego y luego lo apagó

Lo que siguió fue un espectáculo político que el propio gobierno terminó por desmentir.

El ministro de Defensa Fernando Barros salió a Radio Universo a decir lo que ningún ministro debería necesitar decir dos semanas después de haber instalado un pánico nacional: “No hay ningún antecedente serio que indique que estamos frente a un tema de tráfico de niños, de prostitución infantil, de órganos. No hay ningún antecedente, incluso más, responsablemente, no hay antecedentes de que estos niños estén desaparecidos o perdidos.” Y luego la frase que resume el bochorno: “Gracias a Dios, hasta el momento, todo indica que se trata de un terrible desorden, de una muy mala política.”

Un terrible desorden. Eso es lo que el informe de la Contraloría siempre dijo. Eso es lo que el gobierno convirtió en una crisis de seguridad nacional, en investigación fiscal por cuatro delitos, en conferencias de prensa sobre niños desaparecidos.

La ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, coordinadora designada de la emergencia, pedía mientras tanto “no adelantarnos” y repetía que “el Estado de Chile tiene que mejorar”. Reconoció que el gobierno no contaba con la información al llegar. Dijo que “no es el momento de las recriminaciones políticas”. Una frase extraña en boca de un gobierno cuya campaña completa se construyó sobre la narrativa del caos migratorio del gobierno anterior. Que no sea momento de recriminaciones resulta conveniente cuando las recriminaciones más gruesas apuntan al propio manejo de la crisis.

Barros admitió también que el preinforme era reservado y que su filtración fue “muy lamentable”. No dijo quién lo filtró. No dijo por qué la información llegó a los medios en una versión incompleta, antes de que el servicio fiscalizado presentara sus descargos, precisamente en el momento en que el gobierno necesitaba una narrativa fuerte sobre migración. Pregunta que queda en el aire.

El origen: una política heredada que el gobierno amplificó

Hay contexto que el gobierno omite. Entre 2022 y 2025 se otorgaron más de 16.500 visas de reunificación familiar a personas de distintas nacionalidades, en el marco de la Ley 21.325, promulgada durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera. Ese mecanismo ya existía cuando asumió la actual administración. El preinforme de la Contraloría concluye que las principales falencias no estuvieron únicamente en el otorgamiento de las visas, sino también en el seguimiento posterior: la falta de coordinación entre el Servicio Nacional de Migraciones, la PDI y la Subsecretaría de la Niñez; la ausencia de intercambio sistemático de información; deficiencias en la derivación de casos a las Oficinas Locales de la Niñez (OLN); y la falta de verificación de los domicilios declarados por los adultos responsables.

A ello se suma el memorándum firmado por el entonces director del Servicio Nacional de Migraciones, Luis Eduardo Thayer, en mayo de 2024, que flexibilizó la exigencia documental para niños haitianos, un antecedente que el gobierno ha utilizado para atribuir responsabilidades a la administración anterior. Sin embargo, el mismo preinforme de la Contraloría muestra que las irregularidades detectadas también obedecieron a fallas de seguimiento y fiscalización del sistema. Además, las visitas a terreno que dejaron al descubierto esas deficiencias fueron realizadas por la Contraloría en enero de 2026, cuando aún gobernaba Gabriel Boric.

El abogado Desir lo dice sin rodeos: “El gobierno prometió mucha cosa antes de llegar al poder y a la llegada al poder es otra cosa diferente”. Y observa que Barros y el gobierno comenzaron a corregir el tiro: “Ellos están empezando a rectificar”.

Lo que quedó

Dos semanas después del estallido, el balance es este: los niños aparecen. Están en los colegios, en los Cesfam, con sus familias, pobres y a veces hacinados pero vivos y presentes. No hay un solo reclamante falso identificado. No hay una sola denuncia de un padre que diga que su hijo no llegó. No hay una sola víctima de tráfico con nombre y apellido.

Lo que sí hay es una comunidad haitiana estigmatizada, con niños que leen noticias y preguntan qué va a pasar, con familias que tramitaron años de papeleos para reunificarse y ahora ven su proceso cuestionado en bloque. Hay organizaciones comunitarias que nunca fueron convocadas a colaborar y que podrían haber reducido a días lo que tomó semanas. Hay un instrumento humanitario legítimo —la visa de reunificación familiar— que quedó ensuciado por una narrativa que su propio gobierno tuvo que desmentir.

Y hay un preinforme de la Contraloría que dice, con documentación, tablas y 70 páginas de evidencia, que tres organismos del Estado no se coordinaron, que las bases de datos tenían errores, que los protocolos no existían, que el seguimiento no se hizo. Un desorden administrativo real, grave y con responsables identificables en varias administraciones.

Eso era la noticia. Nunca fue otra cosa.