lunes, septiembre 21, 2026

Contraloría exige devolución de asignaciones improcedentes en Municipalidad de San Pablo


La Contraloría Regional de Los Lagos determinó que la Municipalidad de San Pablo debe disponer las medidas de cobro para obtener la restitución de sumas mal pagadas a personal por el componente colectivo de la asignación de mejoramiento de la gestión municipal de la Ley N° 19.803.

Contraloría ratifica restitución de dineros mal pagados en la Municipalidad de San Pablo

Mediante el Oficio N° 333408/2026, emitido en Puerto Montt con fecha 8 de septiembre de 2026, la Contraloría Regional de Los Lagos resolvió que la Municipalidad de San Pablo no acreditó el cumplimiento de los requisitos legales para el otorgamiento del incentivo de desempeño colectivo correspondiente al año 2024.

El pronunciamiento, firmado por el Contralor Regional de Los Lagos, Mario Ricardo Quezada Fonseca, ratifica lo ordenado previamente en el Oficio N° OF74771 de 2026. En dicha resolución se estableció que la documentación remitida por la entidad edilicia resulta insuficiente para justificar el pago efectuado a los funcionarios individualizados en el Decreto Alcaldicio N° 1559 de 2025.

Individualización de funcionarios, autoridades y antecedentes del caso

El proceso fiscalizador se originó a partir de las presentaciones realizadas por el Concejal de San Pablo, Fabián Cortez Cárcamo, y las revisiones internas de la Dirección de Control del municipio. Los principales antecedentes e involucrados en los decretos y comprobantes contables incluyen:

  • Director de Desarrollo Comunitario (DIDECO) mediante el Decreto Alcaldicio N° 2519 del 9 de diciembre de 2024 (a contar del 6 de diciembre de 2024) y posteriormente asignado como Director de la Secretaría Comunal de Planificación (SECPLAN) desde el 3 de febrero de 2025. En la liquidación complementaria del Decreto Exento N° 1559 figura con un pago asignado de $390.820 por el componente colectivo del PMG.
  • Alcalde de la Municipalidad de San Pablo, quien asumió sus funciones según consta en la sentencia del Tribunal Electoral Regional del 30 de noviembre de 2024 y el Decreto Alcaldicio N° 2469 del 6 de diciembre de 2024. En los registros de pago iniciales de julio de 2025 figuraba con un monto de $421.266 por asignación individual/colectiva.
  • Administradora Municipal (nombrada bajo Decreto Alcaldicio N° 2471 del 9 de diciembre de 2024), registrando un monto asignado de $390.820.
  • Funcionario a contrata/suplencia en la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO), con un monto líquido asignado de $227.415.
  • Funcionario de la Dirección de Obras Municipales (DOM), con un monto líquido asignado de $198.446.
  • Director de Control de la Municipalidad de San Pablo, emisor de los informes de representación legal Oficio Ordinario N° 30/2025 y Oficio Ordinario N° 38/2025.
  • Secretario Municipal de San Pablo (nombrado mediante Decreto Alcaldicio N° 340 del 1 de marzo de 2018).
  • Directora de Administración y Finanzas de la municipalidad.

Evolución de los Decretos y Representación de la Dirección de Control

Con fecha 15 de julio de 2025, el Director de Control remitió al alcalde el Oficio Ordinario N° 30/2025, representando la ilegalidad del Decreto de Pago N° 1335 (por la suma de $1.628.767) y su correspondiente Decreto Exento del mes de julio de 2025. El informe de Control se fundamentó en los siguientes puntos:

  • Se estaba haciendo efectivo el pago del componente de Incentivo de Desempeño Colectivo por Área de Trabajo a funcionarios que no tuvieron participación en el logro de las metas fijadas para el año 2024.
  • Se incluyó en dicho beneficio al Alcalde, vulnerando el artículo 7°, letra c) de la Ley N° 19.553, que excluye expresamente a las autoridades de gobierno y jefes superiores de servicio de este incremento.
  • El Decreto de Pago carecía de la firma de la Directora de Administración y Finanzas.

Ante esta representación formulada en virtud del artículo 29, letra C de la Ley N° 18.695, el alcalde dictó el Decreto Exento N° 1499 con fecha 17 de julio de 2025, ordenando la insistencia en el pago conforme al artículo 59 de la Ley N° 18.883 (Estatuto Administrativo para Funcionarios Municipales). Acto seguido, se emitió el Decreto Exento N° 1559 del 17 de julio de 2025, autorizando el pago complementario por un monto de $1.207.501 distribuido entre los cuatro funcionarios mencionados, excluyendo al Alcalde, y emitiendo el Decreto de Pago N° 1360 por un total de $1.535.029.

El 18 de agosto de 2025, la Dirección de Control constató la orden de insistencia mediante el Oficio Ordinario N° 38/2025, visando el pago por subordinación jerárquica y quedando eximida de responsabilidad administrativa conforme a la ley.

El análisis jurídico de la Contraloría se fundamenta en la interpretación de la Ley N° 19.803 (modificada por las leyes N° 20.008 y N° 20.198), la Ley N° 18.883 y jurisprudencia administrativa relevante:

  • Componentes del Beneficio: El artículo 2° de la Ley N° 19.803 establece dos componentes: a) incentivo por gestión institucional, y b) incentivo de desempeño colectivo por área de trabajo (vinculado a metas por dirección, departamento o unidad).
  • Requisito Sustancial de Participación: De acuerdo con el Dictamen N° 65.297 de 2011 (que reconsideró el criterio de los dictámenes N° 11.714/2004, N° 11.718/2004 y N° 34.684/2005) y el Dictamen N° 78.529 de 2012, para percibir el incentivo colectivo no basta con estar en servicio a la fecha de pago. Es requisito esencial la participación efectiva del servidor en el cumplimiento de las metas en el año correspondiente. Quien no contribuyó a su logro no tiene derecho a su entero.
  • Dictamen N° E586374 de 2024: Aclara que no se exige un tiempo mínimo de 12 meses trabajados en el año de evaluación para tener derecho al incentivo, pero solo se paga en proporción a los meses efectivamente trabajados en el año de pago, siempre que se acredite la participación real en las metas.
  • Insuficiencia Probaria: El municipio pretendió acreditar la participación de un funcionario enviando una invitación por correo electrónico (de fecha 10 de diciembre de 2024) y afiches de la “Expo Emprendedores Sociales San Pablo 2024” / “Expo Social Emprende 2024”, además de 3 fotografías sin fecha ni hora. Contraloría determinó que estos elementos carecen de certeza y no vinculan al funcionario con el cumplimiento de las metas institucionales de la DIDECO. Respecto del resto del personal, la municipalidad se limitó a informar que eran funcionarios desde diciembre de 2024 sin adjuntar documentación sustentatoria.

Plazos y medidas ordenadas al municipio

Dado que los antecedentes no acreditan que los funcionarios participaran en el cumplimiento de las metas del área de trabajo durante el año 2024, la Contraloría Regional de Los Lagos concluyó que los pagos efectuados resultan improcedentes.

Por este motivo, se ordenó a la Municipalidad de San Pablo disponer de forma inmediata las medidas administrativas y de cobro judicial o extrajudicial para obtener la devolución de la totalidad de las sumas mal pagadas. La entidad edilicia deberá informar de las acciones adoptadas a la Unidad de Seguimiento de la Contraloría Regional de Los Lagos en un plazo que no exceda de 10 días contados desde la notificación del oficio.

Fuente: Contraloría General de la República - Contraloría Regional de Los Lagos


Serán llevados a juicio Reemplazaban droga por tierra: las pruebas que arrinconan a exmiembros del OS7 acusados por tráfico



Fuente: Radio Bio Bio chile.

Seis exmiembros del OS7 Aconcagua enfrentarán juicio por una trama que, según la Fiscalía, incluyó sustracción de droga desde el propio cuartel, reemplazo de evidencia por tierra, pagos a informantes con marihuana y el uso de personas adictas en procedimientos policiales para la compra de droga. Las cámaras de la unidad registraron algunas maniobras sospechosas y dieron pie a una investigación que derivó en escuchas, micrófonos y seguimientos con GPS. Las penas solicitadas para los seis excarabineros y un civil superan los 217 años de cárcel. La defensa, en tanto, acusa inconsistencias en el origen de la causa y presentó una querella contra tres carabineros por supuestas irregularidades investigativas.

Seis exmiembros de la Sección OS7 de la Prefectura de Carabineros Aconcagua serán llevados a juicio por una trama que, según el Ministerio Público, incluyó la sustracción de droga desde la propia unidad y la utilización de personas en situación de calle para ejecutar compras de droga en cuestionados procedimientos policiales por Ley 20.000. Sumadas las penas solicitadas para ellos y un séptimo acusado que no era uniformado, el ente persecutor pretende condenas que superan los 217 años de cárcel.

De acuerdo con antecedentes del proceso tenidos a la vista por la Unidad de Investigación de Bío Bío, la Fiscalía estableció —tras una indagatoria de largo aliento— que los hoy exfuncionarios se habrían confabulado para sustraer o quedarse con parte de la droga incautada en procedimientos en los que ellos mismos habían intervenido. En algunos casos, sostiene el organismo, la sustancia era retirada desde la sala de evidencias y reemplazada por tierra o arena para evitar que la diferencia fuera advertida durante los pesajes posteriores.

La hebra comenzó a desenredarse tras la revisión de las cámaras de seguridad instaladas en el propio cuartel del OS7 Aconcagua, en San Felipe. Los registros revelaron una serie de movimientos sospechosos durante la madrugada y la mañana del 29 de mayo de 2024, entre ellos la manipulación y traslado de sacos de evidencia al interior de la unidad. A partir de ahí, la investigación terminó abriendo otros flancos: supuestos pagos a informantes con droga incautada, las mencionadas compras mediante personas vulnerables y droga que pretendía ser utilizada para “cargar” a blancos investigativos a los que no se le encontraba evidencia al momento de su detención.

Ad portas del juicio oral, sin embargo, la defensa de dos de los excarabineros —encabezada por el abogado Víctor “Vito” Contreras— cuestiona la forma en la que se gestó la investigación y apunta a supuestas contradicciones en la cronología presentada al tribunal que autorizó las primeras diligencias. La ofensiva no quedó sólo en alegaciones en audiencia: el defensor interpuso una querella criminal por falsificación ideológica de instrumento público, obstrucción a la investigación mediante antecedentes falsos y otros ilícitos, dirigida contra tres policías en servicio activo que han participado del proceso investigativo.

Captados por sus propias cámaras

La primera pieza del rompecabezas que terminó armando la Unidad SACFI Macrozona Cordillera (con sede en San Felipe) de la Fiscalía Regional de Valparaíso quedó registrada por las cámaras instaladas al interior del propio cuartel del OS7 Aconcagua. Según un informe reservado elaborado posteriormente por el propio Departamento Antidrogas de Carabineros, al que accedió esta Unidad de Investigación, la revisión de los registros captados el 29 de mayo de 2024 permitió reconstruir una serie de movimientos sospechosos ejecutados por Sebastián Cádiz y Federico Jerez en torno a la sala donde permanecía bajo custodia una cantidad de marihuana incautada el día anterior.

Uno de los registros más gráficos aparece en el “Fotograma N°5” del citado informe. Allí, de acuerdo con el análisis realizado por los investigadores, se observa al entonces cabo primero Sebastián Cádiz Escobar utilizando guantes de látex y manipulando una bolsa de nylon transparente que contenía una sustancia vegetal. El propio peritaje contrapone la imagen con una fotografía de la misma droga incautada durante el procedimiento del 28 de mayo.

Captura informe reservado OS7

Las cámaras siguieron registrando movimientos durante aquella madrugada. Es así como aparecen Cádiz y Jerez trasladando bolsas y sacos hacia el segundo piso del cuartel, una dependencia que —según advierte el mismo informe— no correspondía a un lugar destinado al manejo de evidencias. En el “Fotograma N°9”, por ejemplo, se advierte que Jerez va subiendo al el segundo piso con dos sacos de marihuana.

Captura informe reservado OS7

En base a esos antecedentes, la Fiscalía sostiene que aquella jornada Cádiz y Jerez sustrajeron una cantidad indeterminada de cannabis y que, para impedir que la merma fuera detectada posteriormente durante el pesaje, reemplazaron parte de la droga por tierra o arena. Cerca de las 08:00 horas, añade la acusación, Cádiz entregó parte de lo sustraído a Sergio Aedo Poblete, quien entonces ostentaba el grado de suboficial y también pertenecía al OS7 Aconcagua.

También de ese momento existen imágenes. En el “Fotograma N°21” se observa a Cádiz saliendo del cuartel con un bolso deportivo, acompañado por Aedo. De acuerdo con el informe reservado, ambos se desplazaron hasta el estacionamiento, donde Aedo abrió el maletero de su vehículo y Cádiz introdujo el bolso en su interior.

Captura informe reservado OS7

Otras pruebas

Pero lo detectado aquella madrugada fue sólo el comienzo. A medida que avanzaron las diligencias —incluidas interceptaciones, micrófonos instalados en vehículos y seguimiento mediante GPS—, el Ministerio Público descubrió un mecanismo que iba mucho más allá de sustraer droga desde la custodia policial. La acusación atribuye a los entonces miembros del OS7 la utilización de personas adictas y en situación de calle para realizar compras de droga sin autorización, la entrega de sustancias incautadas como pago a informantes y la manipulación de procedimientos.

Uno de esos episodios ocurrió el 8 de julio, cuando los entonces carabineros Sebastián Cádiz y Cindy Cárdenas utilizaron a un adicto apodado “Moise” para adquirir droga en un domicilio del sector Mina Caracoles de la comuna de Rinconada ubicada en la provincia de Los Andes. Luego, afirma el Ministerio Público, ambos policías le entregaron por teléfono a un fiscal una versión distinta de lo sucedido y consiguieron autorización del persecutor para que, en el marco de las facultades investigativas especiales que establece la Ley 20.000, Cádiz operara como agente revelador.

El excarabinero comunicó posteriormente que ejecutó esa técnica y adquirió droga en dos domicilios, antecedente que permitió conseguir una orden judicial de entrada y registro. Para el Ministerio Público, la información proporcionada por los policías era derechamente falsa.

Un día después, la Fiscalía sitúa a Cádiz, Cárdenas, Jerez y Waldo Berríos en otro procedimiento en La Ligua. Allí fueron incautados oficialmente 2 kilos 589 gramos de marihuana, pero los cuatro habrían apartado una cantidad indeterminada antes del pesaje y la dejaron escondida en un ducto de alcantarillado. La droga fue retirada posteriormente por un sujeto identificado con las iniciales J.S.S., un informante cuyo trabajo había permitido realizar el operativo. La tesis de la Fiscalía es que una parte de esa evidencia fue utilizada directamente como pago por sus servicios.

Las irregularidades detectadas continuaron. El 18 de julio, sostiene el órgano persecutor, Cádiz volvió a sustraer marihuana desde la sala de evidencias y nuevamente otra vez utilizó la técnica de reemplazarla con tierra para ocultar la diferencia. El 20 de agosto, en tanto, Sergio Aedo, Cádiz y Álvaro Moraga se habrían apropiado de pasta base proveniente de otro procedimiento. Cádiz y Moraga la dosificaron, según la acusación, hasta obtener unos 400 envoltorios que mantuvieron para distintos fines ilícitos. Uno de ellos resulta especialmente delicado. Según la fiscalía, habrían pretendido utilizarla para “cagar” (atribuir droga) a blancos investigativos a los que no se le encontraran sustancias al momento de su detención.

La carpeta agrega otros episodios reñidos con la ley: más compras de droga efectuadas por personas vulnerables sin autorización de Fiscalía, un informante que mantenía cerca de 70 plantas de cannabis pese a trabajar con los policías y la sustracción de $510 mil durante el registro de una vivienda. Ese dinero se lo habrían repartido entre Cindy Cárdenas, Sebastián Cádiz y Sergio Aedo en partes iguales de $170 mil.

Más de 200 años

Si bien la investigación fue reabierta por 70 días por resolución del Juzgado de Garantía de San Felipe —tribunal donde se sustancia la causa—, hace algunas semanas el fiscal a cargo del caso, Benjamín Santibáñez Contreras, presentó una primera acusación que permite dimensionar tanto la extensión de los hechos atribuidos a los imputados como las penas que el Ministerio Público pretende obtener en un eventual juicio oral.

La Unidad de Investigación de Bío Bío tuvo a la vista el escrito presentado en la oportunidad por Santibáñez, un fiscal especializado que forma parte de las unidades SACFI (Sistema de Análisis Criminal y Focos Investigativos) y ECOH (Equipos Contra el Crimen Organizado y Homicidios) de la Fiscalía Regional de Valparaíso. En efecto, el documento de 30 páginas concentra la petición más elevada en Sebastián Andrés Cádiz Escobar, otrora cabo 1° de Carabineros e integrante del OS7 Aconcagua.

Para él, se solicitan penas que, sumadas, alcanzan 90 años y 8 días de cárcel: siete son por tráfico ilícito de drogas consumado, una por tráfico en grado de tentado, además de falsificación de instrumento público, omisión de denuncia, hurto simple y otros delitos de menor envergadura.

El resto de las solicitudes también es elevado. Para el exsuboficial Sergio Eduardo Aedo Poblete, el Ministerio Público pide penas que suman 37 años y 3 días de presidio, por tres delitos consumados de tráfico ilícito de drogas, omisión de denuncia y hurto. En el caso de la ex cabo primero Cindy Vanessa Cárdenas Benavides, la petición alcanza 32 años y 3 días, por tráfico de drogas tentado, dos tráficos consumados, falsificación de instrumento público y hurto simple.

Para el también ex cabo primero Federico Eduardo Jerez Matamala, la Fiscalía solicita 24 años y 2 días de cárcel, por dos delitos de tráfico ilícito de drogas y uno de omisión de denuncia. Le sigue Álvaro Yohani Moraga Miranda, exfuncionario del OS7 Aconcagua cuyo grado no consta en los antecedentes revisados, para quien se piden 18 años y 1 día por tráfico de drogas tentado, tráfico consumado y omisión de denuncia.

En tanto, para Waldo Antonio Berríos Astete, también exfuncionario del OS7 Aconcagua y cuyo grado no aparece precisado en los documentos tenidos a la vista, el Ministerio Público solicita 10 años y 1 día de presidio por tráfico ilícito de drogas. Finalmente, el único civil entre los acusados, Juan Pablo Martínez Salinas, arriesga 5 años y 1 día de cárcel, más otros 541 días, por tráfico ilícito de drogas y tráfico de pequeñas cantidades.

Expediente de peso

Consultado por la Unidad de Investigación de Bío Bío sobre los antecedentes en que se funda la imputación contra los exfuncionarios del OS7 Aconcagua, el fiscal Benjamín Santibáñez Contreras aseguró que la causa no descansa únicamente en las primeras grabaciones obtenidas desde el cuartel. Según explicó, el Ministerio Público reunió “un sinnúmero de antecedentes” que, en su conjunto, permiten sostener la existencia de los delitos investigados y presumir la participación de los imputados.

Entre esos elementos mencionó imágenes captadas por las cámaras de seguridad que ya estaban instaladas en la unidad antes del inicio de la investigación, además de otros dispositivos de grabación de video incorporados posteriormente con autorización judicial. A ello se suman, dijo, micrófonos y sistemas GPS instalados en vehículos fiscales y particulares, además de otras diligencias que no detalló por encontrarse bajo reserva.

Siempre en diálogo con Bío Bío Investiga, el persecutor sanfelipeño recalcó que, de todas formas, será el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de San Felipe el que llegado el momento se encargará de determinar el peso definitivo de esos antecedentes.

“Esas pruebas deben ser incorporadas a un juicio oral y será el tribunal competente el que les dará el valor pertinente”, sostuvo, subrayando que corresponde a los jueces resolver si resultan suficientes para condenar o, por el contrario, absolver.

Respecto del flanco abierto por una de las defensas, encabezada por Vito Contreras, que apunta una discordancia en las razones que motivaron la revisión de las cámaras de seguridad en primer lugar, el fiscal es cauto. En concreto, el cuestionamiento apunta a una declaración del teniente del OS7, Jorge Reyes, quien vinculó inicialmente el examen de las grabaciones con la presencia de una persona que merodeaba el cuartel, mientras otros antecedentes incorporados a la causa sostienen que las diferencias detectadas en el peso de la droga motivaron esa revisión.

El fiscal no descartó la primera de esas versiones. “Puede ser, yo no lo descarto, puede ser”, señaló, aunque advirtió que será el propio Reyes quien deberá explicar ante el tribunal por qué entregó una razón en una oportunidad y otra distinta posteriormente. A juicio de Santibáñez, ese cuestionamiento forma parte de la estrategia de la defensa para intentar restar valor a determinados medios de prueba, una labor que calificó como legítima desde el punto de vista profesional.

La querella

Como sea, la disputa por el origen de la investigación escaló ahora a sede penal. Sergio Eduardo Aedo Poblete y Sebastián Andrés Cádiz Escobar, representados por el mencionado narco-abogado Víctor Contreras Campos, presentaron una querella ante el Juzgado de Garantía de San Felipe contra tres funcionarios activos de Carabineros que intervinieron en las primeras diligencias: el teniente Jorge Barrientos Blanco, el coronel Tulio G. Muñoz Fuentes y el sargento 2° Héctor G. Meza Tapia.

La acción les atribuye, en distintas calidades y de manera subsidiaria, los delitos de falsificación ideológica de instrumento público, obstrucción a la investigación mediante antecedentes falsos y alteración de antecedentes por funcionario policial.

El eje de la querella es la misma contradicción cronológica cuestionada durante el proceso. El escrito sostiene que el Oficio N°1806, de 17 de junio de 2024, presentó las diferencias detectadas en el peso de la droga como el antecedente que habría llevado a revisar las cámaras del cuartel. Sin embargo, contrapone esa versión con la declaración que el teniente Jorge Reyes había prestado tres días antes, donde aseguró que el examen de las grabaciones comenzó después de advertirse la presencia reiterada de una persona en bicicleta frente a la unidad y que sólo posteriormente se cotejaron las actas de recepción de droga.

Para los querellantes, esa diferencia no sería secundaria. La presentación sostiene que la alteración del orden de los acontecimientos permitió construir la narrativa con la que posteriormente se solicitaron medidas intrusivas ante el Juzgado de Garantía de Viña del Mar. “Esa inversión no es un matiz”, afirma el escrito, que vincula directamente aquella secuencia con la autorización judicial de interceptaciones telefónicas y otras diligencias reservadas.

La defensa cuestiona además la competencia territorial bajo la cual se obtuvieron esas primeras autorizaciones. Según la querella, si los hechos hubiesen sido expuestos desde un comienzo como ocurridos en San Felipe, no habría existido fundamento para recurrir al tribunal de Viña del Mar. El documento recuerda que aquella magistratura autorizó durante 60 días interceptaciones telefónicas, georreferenciación, acceso a cuentas personales y otras técnicas investigativas respecto de los entonces investigados.

Contreras llevó ese planteamiento todavía más lejos en una declaración remitida a esta Unidad de Investigación. “Casi dos años de prisión preventiva. Y cero. Cero gramos de droga incautada a mis representados. Ni uno solo”, afirmó. A su juicio, la información utilizada para obtener las primeras órdenes y medidas intrusivas era falsa y, por lo mismo, sostuvo que “si esa base es falsa, todo lo que vino después nació muerto”.

El abogado agregó que buscarán establecer eventuales responsabilidades más allá de los funcionarios policiales individualizados en la querella. Aseguró que los antecedentes reunidos por la defensa, según su tesis, obligan a indagar si existió participación o colaboración indebida de otros intervinientes, incluso mediante eventuales accesos a información reservada del sistema judicial. Contreras señaló que esa línea será planteada ante las autoridades correspondientes y afirmó que tampoco descartan nuevas acciones contra integrantes del Ministerio Público o, eventualmente, del Poder Judicial.

“Los antecedentes que hemos reunido nos obligan a investigar si hubo concomitancia con integrantes del Poder Judicial y entrega de claves de acceso a investigadores, tanto de Fiscalía como de tribunal. Todo resulta en órdenes judiciales y medidas intrusivas que se autorizaron sobre información falsa, una y otra vez, sin control efectivo. Eso no se explica solo por negligencia policial. Hemos pedido formalmente que esa línea se investigue, y vamos a insistir en todas las instancias, ante la Fiscalía Nacional y ante quien corresponda, hasta que alguien la investigue de verdad”, sostiene “Vito” Contreras.

En la querella, de hecho, se solicita una batería de diligencias destinada precisamente a reconstruir cómo se confeccionó el cuestionado Oficio N°1806: pide obtener borradores, correos y versiones anteriores del documento; periciar sus archivos digitales y metadatos; volver a tomar declaración al teniente Reyes; interrogar a los tres carabineros querellados y recabar las comunicaciones intercambiadas entre el Ministerio Público y el Juzgado de Garantía de Viña del Mar. También busca determinar quién tuvo acceso a la carpeta digital de la causa y qué documentos fueron consultados o modificados.

A ese cuestionamiento Contreras sumó otro flanco: aseguró que existe un disco duro con conversaciones que considera relevantes para la defensa y que, pese a que inicialmente se les habría informado que estaba extraviado y después que había sido encontrado, todavía no les ha sido entregado. Por ese motivo, dijo, recurrieron de amparo y advirtió que, si finalmente se establece que el dispositivo se perdió, presentarán una nueva querella.

“No pedimos privilegios ni favores. Exigimos lo mínimo: un proceso justo, transparente y ajustado a derecho”, cerró Contreras. Con ello, la defensa intenta trasladar parte de la discusión desde los hechos imputados a sus representados hacia la forma en que se construyeron las primeras diligencias que dieron cuerpo a la investigación.

CONTRALORÍA PONE FRENO AL PROTAGONISMO DE JAIME BERTIN EN LAS REDES MUNICIPALES

 



El excesivo protagonismo del alcalde Jaime Bertin comienza a pasarle la cuenta. Muchas fotografías y apariciones personales pueden hacer olvidar algo básico: la Municipalidad de Osorno no es Jaime Bertin, sino una institución integrada por funcionarios, equipos técnicos, alcalde y Concejo Municipal.

La propia Contraloría Regional de Los Lagos cuestionó la forma en que el municipio comunica su gestión en redes sociales.

Según el oficio OF178235/2026, del 16 de septiembre, tras revisar antecedentes presentados por el concejal Miguel Arredondo Orellana y publicaciones del Instagram institucional, Contraloría constató la reiterada presencia del nombre e imagen de Bertin en actividades municipales, como reuniones con organizaciones, visitas inspectivas, inauguraciones y actividades deportivas.

El organismo advirtió que en varias publicaciones el relato se centra en la actuación personal del alcalde, pese a tratarse de funciones propias de la Municipalidad. Recordó además que las cuentas oficiales son bienes del servicio y deben utilizarse para fines institucionales.

Contraloría señaló que asociar la imagen de una autoridad a la difusión de actividades municipales podría implicar una infracción a la normativa sobre el uso de recursos públicos, cuando estos medios se utilicen en beneficio personal o para fines ajenos a los institucionales.

El trabajo fiscalizador del concejal Arredondo fue clave para que estos antecedentes llegaran al órgano contralor.

Y no es la primera vez que la publicidad municipal vinculada a Bertin genera cuestionamientos. En 2016 existió un proceso relacionado con material publicitario municipal, en un contexto en que Bertin era alcalde y candidato a la reelección.

Hoy, nuevamente, Contraloría pone el foco en la comunicación institucional.

La Municipalidad de Osorno no es el álbum personal del alcalde. Las redes municipales pertenecen a la institución y deben estar al servicio de los vecinos.

Gobernar no es aparecer en cada fotografía. Gobernar es responder por las decisiones, rendir cuentas y respetar la probidad.

miércoles, septiembre 16, 2026

Doctora Cecilia Piñera defiende a Boric tras llevar a su hija Violeta a la salud pública

 

Un grupo de personas hicieron uso de su tiempo para criticar a Boric por usar la salud pública. Ante estos ataques, la pediatra Cecilia Piñera respaldó la atención que se le otorgó a la niña en el recinto de la comuna de San Miguel.

La doctora y académica en pediatría Cecilia Piñera, hija del expresidente Sebastián Piñera, defendió públicamente al exmandatario Gabriel Boric luego de sus declaraciones valorando la salud pública en Chile.

El pasado martes, Boric reveló que su hija Violeta estuvo una semana hospitalizada en la UTI del Hospital Dr. Exequiel González Cortés por un grave cuadro de neumonía. Al tiempo en que valoró que la niña se recuperó, el expresidente destacó a la red de atención de salud por su profesionalismo y dedicación.

“Hemos visto demasiadas veces como algunos en política despotrican contra la salud pública (donde por supuesto no se atienden) sin considerar a quienes en ella trabajan”, lanzó el exjefe de Estado.

“Es cierto que hay problemas en diferentes ámbitos, listas de espera, infraestructura deteriorada y escasez de especialistas en regiones entre otros. Pero también hay otra cara que se destaca poco en tiempos de normalidad, que es el tremendo profesionalismo y dedicación con que la grandísima mayoría realiza día a día su labor. Y hoy que está tan de moda desprestigiar a los funcionarios públicos como un todo por la irresponsabilidad de una minoría, queremos destacarlos y valorarlos”, destacó en su red.

Un grupo de personas hicieron uso de su tiempo para criticar a Boric por usar la salud pública. Ante estos ataques, la pediatra Cecilia Piñera respaldó la atención que se le otorgó a la niña.

“Trabajo en ese hospital. Violeta fue atendida con la misma dedicación, preocupación y calidad que cualquier otro niño o niña”, aseveró. Con un tono conciliador, poco común en tiempos de confrontación, trolls y opiniones vociferantes, reconoció que, en la salud pública “existen brechas importantes y mucho por mejorar. Pero también es justo reconocer lo que hacemos bien: la atención pediátrica pública en Chile, especialmente frente a enfermedades graves y complejas, es de un nivel que debemos valorar y cuidar”.

La médico finalizó remarcando que la calidad de la salubridad pública “no es mérito de un gobierno en particular. Es el resultado de décadas de políticas públicas que han trascendido gobiernos y, sobre todo, del enorme compromiso de miles de profesionales y trabajadores de la salud. También reconozcamos y valoremos las cosas que Chile sí hace bien”.

martes, septiembre 15, 2026

“La batalla de Chile” queda huérfana: muere en París Patricio Guzmán

 



El documentalista chileno murió en París a los 85 años, dejando una obra atravesada por la memoria política del país. Autor de “La batalla de Chile”, registró el derrumbe de la Unidad Popular y dedicó más de medio siglo de cine a volver sobre el golpe, la dictadura, los desaparecidos y sus huellas.

La batalla de Chile quedó huérfana. Patricio Guzmán, el cineasta que puso su cámara frente a un país que avanzaba hacia el quiebre de 1973 y que después dedicó medio siglo a interrogar las imágenes, recuerdos y heridas que dejó ese momento, murió en París a los 85 años, según confirmó CinemaChile en su cuenta en X.

Director, guionista, montajista, productor, investigador y teórico del cine, Guzmán construyó durante más de seis décadas una filmografía inseparable de la historia política chilena.

El gobierno de Salvador Allende, el golpe de Estado, la dictadura, los detenidos desaparecidos y el problema de la memoria atravesaron una obra que, con el paso de los años, fue incorporando también el paisaje y una mirada cada vez más personal sobre Chile.


“Lamentamos profundamente la partida de Patricio Guzmán, Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 2023, figura fundamental del cine y la cultura nacional”, señaló en Ministerio de las Culturas en sus redes sociales.

“A través de su obra, Patricio Guzmán construyó un legado que trascendió nuestras fronteras y que seguirá dialogando con las nuevas generaciones. Nuestras condolencias y cariño a su familia, amistades y a toda la comunidad cinematográfica”, expresó.

Nacido en Santiago el 11 de agosto de 1941, Guzmán llegó al cine después de una búsqueda vocacional que lo llevó por Teatro, Historia y Filosofía. Se formó en el Instituto Fílmico de la Universidad Católica y posteriormente estudió en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid, donde obtuvo el diploma de director-realizador.

Su regreso a Chile, a fines de 1970, coincidió prácticamente con el comienzo del gobierno de la Unidad Popular. Venía pensando en hacer ficción, pero se encontró con un país movilizado: marchas, fábricas, concentraciones, organizaciones populares y discusiones políticas terminaron empujándolo definitivamente hacia el documental.

Primero llegó El primer año, una crónica del periodo inicial de Allende. Después, mientras la crisis política se profundizaba, Guzmán comprendió que tenía delante de su cámara un proceso histórico que debía ser registrado.

A comienzos de 1973 formó un pequeño equipo para filmar sistemáticamente esa crisis. Jorge Müller estuvo a cargo de la cámara y fotografía; Bernardo Menz, del sonido; Federico Elton, de la producción; y José Bartolomé fue asistente de dirección. Pedro Chaskel sería posteriormente fundamental en el montaje. El cineasta francés Chris Marker ayudó a hacer posible el rodaje enviando decenas de miles de pies de película virgen y cintas de sonido.

El equipo salió a registrar la historia mientras ocurría. Filmó elecciones, fábricas, debates, concentraciones, huelgas, enfrentamientos, el Tanquetazo y la polarización que precedió al golpe. De ese trabajo surgirían La insurrección de la burguesía (1975), El golpe de Estado (1976) y El poder popular (1979), las tres partes de La batalla de Chile: la lucha de un pueblo sin armas.

La película se transformaría en la obra fundamental de Guzmán y en uno de los principales registros documentales del proceso político chileno de comienzos de los años setenta. Él mismo reconocería décadas después que era una obra de la que resultaba imposible desprenderse: La batalla narraba un episodio demasiado decisivo de la historia chilena como para dejar de volver a ella.

Pero su realización estuvo atravesada también por la tragedia.

Después del golpe del 11 de septiembre de 1973, Guzmán fue detenido y llevado al Estadio Nacional. Permaneció cerca de dos semanas incomunicado y posteriormente relató haber recibido reiteradas amenazas de fusilamiento. Tras recuperar la libertad, salió de Chile en noviembre de ese año.

Había que salvar, además, el material que el equipo había alcanzado a filmar. Los negativos lograron salir del país, con la colaboración, entre otros, del embajador sueco Harald Edelstam, y terminaron en Cuba. Allí Guzmán y Pedro Chaskel emprendieron el largo montaje de La batalla de Chile.

Jorge Müller no tendría la misma suerte. El camarógrafo que había capturado algunas de las imágenes fundamentales de la trilogía fue detenido y hecho desaparecer por la dictadura en noviembre de 1974. Su destino nunca fue esclarecido.

El exilio llevó a Guzmán por Cuba, España y finalmente Francia, donde se estableció. Pero geográficamente lejos de Chile, su cine nunca terminó de abandonar el país.

En 1987 regresó para realizar En nombre de Dios, sobre el papel de sectores de la Iglesia católica y de los organismos vinculados a la defensa de los derechos humanos durante la dictadura. Diez años después estrenó Chile, La memoria obstinada, donde buscó a protagonistas de La batalla de Chile y enfrentó las imágenes de los setenta con el país de la transición y con jóvenes que no habían vivido aquella época.

Ese documental marcó un giro decisivo. Si en 1973 Guzmán había filmado la historia mientras sucedía, décadas después comenzó a preguntarse qué había quedado de ella en quienes sobrevivieron y en las generaciones siguientes. La memoria se convirtió entonces, de manera todavía más explícita, en el corazón de su trabajo.

Volvió sobre Augusto Pinochet en El caso Pinochet (2001) y sobre la figura que había marcado el comienzo de su carrera en Salvador Allende (2004). Pero durante la década siguiente su cine experimentaría otra transformación.

Con Nostalgia de la luz (2010), Guzmán llevó la memoria al desierto de Atacama y conectó a los astrónomos que buscan respuestas en el pasado del universo con los arqueólogos y las mujeres que continúan buscando restos de sus familiares detenidos desaparecidos. La película ganó el premio a Mejor Documental de la European Film Academy y consolidó al chileno como una figura internacional del cine-ensayo.

Después llegó El botón de nácar (2015), que utilizó el agua y la Patagonia para entrelazar la historia de los pueblos originarios con los crímenes de la dictadura. La cinta obtuvo el Oso de Plata al mejor guion en la Berlinale.

En La cordillera de los sueños (2019), los Andes completaron una suerte de trilogía geográfica y política iniciada con el desierto y continuada con el agua. El documental obtuvo el Ojo de Oro en Cannes y posteriormente el Goya 2022 a Mejor Película Iberoamericana.

Su última película registrada fue Mi país imaginario (2022), donde volvió a encontrarse con la historia desarrollándose frente a la cámara, esta vez a partir de las movilizaciones iniciadas en octubre de 2019 y con una generación muy distinta de aquella que había filmado medio siglo antes.

Guzmán también dejó una huella institucional en el documental chileno. En 1997 fundó el Festival Internacional de Cine Documental de Santiago, posteriormente conocido como FIDOCS, convirtiéndose en una figura relevante para la formación y circulación de nuevas generaciones de realizadores.

En 2023 recibió por unanimidad el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales. A ese reconocimiento se sumaron, entre otros, la Beca Guggenheim, la Medalla Pablo Neruda al Mérito Artístico, el premio de la Academia Europea de Cine, el Oso de Plata de Berlín, el Ojo de Oro de Cannes y el Goya.

Su trayectoria terminó construyendo una singular conversación cinematográfica de más de medio siglo: el joven que en 1973 corría detrás de los acontecimientos con una cámara terminó siendo el realizador que buscaba las huellas de esa misma historia en las estrellas del desierto, las aguas de la Patagonia y la cordillera de los Andes.

Guzmán condensó su concepción del oficio en una frase que terminó acompañándolo durante buena parte de su carrera: “Un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotografías”.

Con su muerte en París desaparece quien construyó buena parte de ese álbum para Chile: desde la cámara que registró el derrumbe de la Unidad Popular hasta el cineasta que pasó el resto de su vida preguntándose qué hace un país con las imágenes de aquello que no quiere —o no puede— olvidar.

¡Un impecable Desfile Escolar que llenó de orgullo a nuestra comuna!





Con profundo orgullo y emoción, vivimos una nueva jornada de nuestro tradicional Desfile Escolar en la comuna de Río Negro, instancia que reunió a nuestros establecimientos educacionales, estudiantes, docentes, asistentes de la educación, familias y comunidad, quienes dieron vida a una ceremonia marcada por el respeto, la disciplina y el amor por nuestra tierra.

Cada paso, cada formación y cada saludo de nuestros estudiantes reflejó el compromiso, la dedicación y los valores que se cultivan día a día en nuestras comunidades educativas. Fue, sin duda, una hermosa muestra de unidad, identidad y sentido de pertenencia.
Felicitamos especialmente a nuestros niños, niñas y jóvenes, quienes con entusiasmo y responsabilidad fueron protagonistas de este impecable desfile, representando con orgullo a sus establecimientos y a sus familias.
Agradecemos también a los equipos directivos, profesores, asistentes de la educación, apoderados y a todas las personas que hicieron posible esta significativa actividad, así como a quienes acompañaron y alentaron a nuestros estudiantes durante esta jornada.
Río Negro vuelve a demostrar que cuando caminamos juntos, fortalecemos nuestra identidad y construimos comunidad.
Desde la Ilustre Municipalidad de Río Negro, junto al Alcalde Sebastián Cruzat Cárcamo y el Honorable Concejo Municipal, extendemos nuestras felicitaciones y reconocimiento a todos quienes fueron parte de este hermoso desfile.