El Tren de Aragua no solo lavó millones de dólares a través de movimientos en la banca nacional, sino que también creó su propia empresa de tecnología financiera (fintech), con sede en Santiago, para realizar transacciones en criptomonedas. La plataforma contaba con autorización de la CMF.
“Estimados, lamentamos los inconvenientes, estamos con algunos inconvenientes técnicos, trataremos de solucionarlo a la brevedad”, reza un banner rojo que aparece por estos días en la parte superior de la web de la empresa de criptomonedas chilena Plusspay, la que ofrece transacciones en distintas criptomonedas “estables” o stablecoins: Ethereum es la más famosa de ellas, pero también Polygon, Arbitrum y Optimism.
Como se indica en el propio sitio web, cualquier persona podía transferir dinero en pesos chilenos a Plusspay, que posteriormente los convertía en dólares digitales (USDT) o USD Coin (USDC), para luego enviarlos a sus destinatarios finales, ya fueran billeteras virtuales o cuentas bancarias en cualquier parte del mundo.
Sin embargo, los problemas de la fintech –una de las 179 autorizadas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para operar en el país– exceden lo técnico.
La plataforma de criptomonedas, que se jactaba de que “operamos bajo el marco regulatorio de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF)” y prometía “Registro y supervisión activa” forma parte de otro aspecto del entramado de lavado de activos del Tren de Aragua, con el objetivo de incorporar dinero depositado en bancos chilenos al mundo de las criptomonedas, en forma paralela al uso de aplicaciones como Binance y a la captación de ejecutivos bancarios, entre otras técnicas.
Días atrás sus dependencias, ubicadas en Providencia, fueron allanadas por detectives de la Brigada Investigadora del Crimen Organizado (Brico), quienes no solo buscaban documentación y evidencia, sino también al dueño de la compañía, el ingeniero mecánico venezolano José Manuel Ríos Guaidó, a quien esperaban interrogar.
Ello no fue posible, dado que Ríos Guaidó, de 38 años y originario del estado Zulia, no estaba allí ni en ninguno de sus domicilios, incluyendo el que registraba en la calle Toro Mazote, en la llamada “Pequeña Caracas”. De hecho, se estima que es muy probable que se encuentre en Venezuela o Colombia, aseguran fuentes con conocimiento reservado del caso.

La trama societaria
Tal como se ha informado, en el contexto de la “Operación Tokio” –dirigida por la Fiscalía Regional Metropolitana Sur–, la PDI comprobó movimientos bancarios por más de 84 millones de dólares, que fueron a parar a cuentas de criptoactivos en el extranjero y que, en su mayoría, pasaron por cuentas bancarias chilenas pertenecientes a dos personas jurídicas: BexGroup SpA y BexDigital Services SpA. La primera fue creada en agosto de 2022 por el venezolano Marco Reyes Acosta y la segunda en septiembre de 2022 por su compatriota Óscar Delgado Guerrero.
Hay una tercera empresa que lleva el mismo prefijo (“Bex”), que fue creada en noviembre de 2022: Bexpay Business enterprises SpA, domiciliada en Toro Mazote 76, Estación Central, cuyo giro era asesoramiento en servicios digitales, software y hardware. Por cierto, dicha dirección corresponde a una torre de 28 pisos, pero en ninguna parte se especifica el departamento.
Esta empresa, a su vez, ya existía en Estados Unidos, pues el 6 de abril de ese mismo año Ríos Guaidó –por intermedio de una de tantas compañías que prestan servicio de apertura de giros comerciales en EE.UU.– creó Bexpay Business enterprises LLC en Miami, con domicilio postal muy cerca de Miami Beach. Dicha compañía –como pudo comprobar la Unidad de Investigación de El Mostrador– sigue activa en Estados Unidos, aunque no registra movimientos en las declaraciones anuales que debe entregar, incluyendo la de este año, fechada en abril pasado. Cabe hacer notar que la dirección consignada en la constitución de esa sociedad en Florida fue la misma que en Chile: Toro Mazote 76, Santiago.
Una investigación de The Clinic señala que Óscar Delgado, actualmente en prisión preventiva, llegó a Chile en 2017 y posteriormente encontró trabajo en Madesa, lo que le permitió construir una vida aparentemente normal en el país. Sin embargo, en 2020 conoció a quien hoy se encuentra prófugo, ya que –según el medio– “la pareja de Ríos Guaidó había vivido con la familia de Delgado Guerrero en un departamento en Estación Central”.
Ríos Guaidó –agrega la publicación– “también aparece vinculado a otras dos empresas que habrían recibido miles de millones provenientes de actividades ilícitas atribuidas al Tren de Aragua”.
Bexpay no era la primera sociedad que creaba Ríos. En octubre de 2021 formó Inversiones Plusservice SpA, junto a su coterráneo Jesús Alberto Morillo Medina, la cual sufrió varias modificaciones y registra domicilio en una oficina de calle Guardia Vieja, en Providencia.
El 17 de mayo de 2023 este compró el dominio www.plusspay.com y el 4 de septiembre de ese año pidió al Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (Inapi) la inscripción de la marca “Plusspay”, lo que siguió la tramitación normal y terminó siendo aceptada.
El 11 de diciembre de 2023, en tanto, modificó los estatutos de Inversiones Plusservice SpA. El registro respectivo indica que el nuevo giro de esta será “la prestación de uno o más de los siguientes servicios y sus actividades complementarias que autorice la Comisión para el Mercado Financiero”, y enumera como actividades “asesoría crediticia”, “sistemas alternativos de transacción”, “asesoría crediticia y de inversión”, “custodia de instrumentos financieros” y “enrutamiento de órdenes e intermediación de instrumentos financieros”.

En la CMF y el mundo fintech
Gracias a ello, y como lo indica el propio sitio web de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF Chile), el 2 de enero de 2024 Ríos Guaidó inscribió su empresa ante el órgano regulador, como institución financiera no bancaria. La página de identificación de Plusspay indica que hasta el momento la compañía no registra sanciones, pero tampoco aparece mucha información acerca de ella. De hecho, ni siquiera figura la dirección o el fono de la fintech, y como correo de contacto aparece el gmail de Ríos Guaidó.
En la web de la CMF tampoco están los datos relativos a la constitución legal de la empresa. En el LinkedIn de Guaidó, no obstante, aparece más información, incluyendo una bienvenida que le dio la asociación de fintechs chilena, hace dos años.
En la misma red social, Ríos dice que estudió ingeniería mecánica en la Universidad del Zulia, entre 2004 y 2009, que entre 2010 y 2018 fue ingeniero de operaciones en la PDVSA (la compañía estatal de petróleos venezolana), y luego aparece en Chile con varios trabajos: planificador y programador de mantenimiento en CMPC, entre 2019 y 2020; jefe de operaciones en Agrosuper, entre 2020 y 2021; y luego, pese a que los años no cuadran con lo que evidencia la documentación, “Fundador y CEO” de Plusspay, desde agosto de 2021.
En los registros a los que accedió El Mostrador, Ríos Guaidó figura como propietario de una oficina, un estacionamiento y una bodega ubicados en un edificio de calle Antonio Varas, en Providencia, avaluados en 54 millones de pesos en total, así como propietario de una Toyota RAV 4 de color azul, año 2025, comprada al contado.
El Mostrador preguntó a la CMF si habían iniciado una investigación contra Ríos Guaidó, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta de parte del organismo.
La megaestructura
Cabe indicar que al menos en una de las investigaciones anteriores sobre el Tren de Aragua, relativas a la estructura de lavado de activos de la organización, ya aparecieron antecedentes relativos a la plataforma Plusspay, que fue utilizada por uno de los miembros del TDA, perteneciente a la facción “Los Loyalty”, que operaba en Temuco y los cuales –como explicó en su oportunidad El Mostrador– registraban intercambio de dinero con miembros de la célula de “Los Piratas”, implicados en el secuestro y homicidio del teniente venezolano, la misma que está en el centro de la “Operación Tokio” junto a otro grupo, “Los Shelby”.
Asimismo, en dicha indagatoria aparecieron vínculos con miembros de “Los hermanos Cartier”, que operaban en Puerto Montt, los que estaban conectados a su vez con las células de Iquique (“La compañía”) y de Valparaíso (“El Tren del Mar”).
En otras palabras, como lo explican varios investigadores, aunque a nivel de comisión de delitos todos los brazos operan en forma independiente, se entrecruzan a nivel del entramado financiero, donde aparece en un lugar muy relevante la figura de Cheison Guerrero Palma, el medio hermano del líder máximo del TDA, Héctor “Niño” Guerrero.
Como ha informado este medio, la presencia de este en Chile hasta inicios de 2024, cuando huyó rumbo a México o Estados Unidos, fue detectada por el grupo especial de detectives que investigaba al TDA en Talca, los que determinaron que, pese a que este dirigía vía telemática (desde Santiago) los delitos que se cometían en la capital del Maule, fue enviado a Chile precisamente a supervisar las operaciones económicas del grupo.
Por ello no fue casualidad que el Departamento del Tesoro de EE.UU. hubiera emitido sanciones, en diciembre de 2025, en contra de Cheison Guerrero, quien ahora aparece vinculado a sujetos que fueron detenidos en medio de la “Operación Tokio”.
La Fiscalía Regional Metropolitana Sur ya emitió una orden de detención en contra de Ríos Guaidó.

