jueves, septiembre 24, 2026

Expediente Fodich: Investigan nuevo caso de extorsión después de secuestro a hermanos chinos

 



Según una querella que se acumuló a la causa, tres semanas después del secuestro de dos ciudadanos chinos en un falso cuartel policial, Luis Moraga Parisi -vestido como efectivo de la PDI- presionó a un abogado para que le pagara $200 millones a cambio de detener una supuesta indagatoria en su contra. La acción judicial indica que se trató de “una extorsión debidamente organizada, donde participan varias personas, y que claramente manejaban información privada y judicial de la víctima”.

Nueva querella. El 7° Juzgado de Garantía de Santiago admitió a tramitación una querella criminal presentada esta semana por posible delito de extorsión para que sea acumulada en la investigación de la Fiscalía Supraterritorial que actualmente mantiene en prisión preventiva al exfiscal Vinko Fodich y otras 9 personas.



  • Se trata de hechos ocurridos entre el 29 de agosto y el 1 de septiembre de 2026, es decir pocas semanas después del secuestro de los hermanos chinos Mingkai y Mingxia Fu en un falso cuartel policial en Santiago Centro.
  • El denunciante es un abogado de la plaza -que prefiere mantener su nombre en reserva-, quien al ver las noticias del secuestro, identificó a Luis Moraga Parisi, uno de los detenidos en ese caso, como quien había intentado extorsionarlo días antes utilizando una falsa vestimenta de efectivo de la PDI.

“No se asuste”. La querella señala que la noche del sábado 29 de agosto, cerca de las 21.30, llegó a su condominio “un individuo que se identificó en conserjería como funcionario de la PDI, exhibiendo una placa de servicio, y solicitando autorización para ingresar hasta mi domicilio particular”, por un supuesto proceso judicial en curso.

  • El conserje le solicitó su identificación para dejar registro. Ante ello, el sujeto -que se hizo llamar “comisario Castro” -decidió no ingresar y dejó al conserje un número de celular pidiendo que el abogado lo contactara de manera urgente.
  • El conserje anotó la placa patente del vehículo. Semanas más tarde, comprobarían que se trata de uno de los vehículos que participó en el secuestro de los hermanos chinos.
  • Advertido por el conserje, el abogado llamó al celular del falso PDI quien contestó a las 21.49 con el siguiente mensaje vía WhatsApp: “Hola cómo está? No es nada malo, no se asuste. Pero quiero conversar con usted”.
  • Luego siguió enviándole una serie de mensajes donde menciona que “nuestro jefe agradece su disposición” y una supuesta investigación por lavado de activos. “Para graficar lo que está pasando el delito que está más fuerte en estos momentos es lavado de activos y para que entienda hacia dónde quieren llevar este tema. En persona le daré más detalles, además de la información pertinente”.
  • “Confiamos en su reserva para el bien de todos, porque esto es delicado”, agrega el mensaje de WhatsApp anexado en la querella.

Extorsión organizada. A juicio del abogado Luis Gálvez, que representa a la presunta víctima, se trata de “una extorsión debidamente organizada, donde participan varias personas, y que claramente manejaban información privada y judicial de la víctima”.

  • El denunciante accedió a ir a una reunión en un café del centro, frente a los Juzgados Civiles de Santiago, el día 1 de septiembre a las 12.35. Allí llegó el individuo vestido de PDI y le pidió más de $200 millones a cambio de evitar ser investigado.
  • En el encuentro le advirtió que tenían identificada a toda su familia y que el pago debía ser rápido “porque el jefe así lo exige”. Al consultarle quién era el jefe, respondió que “lo conocería en la unidad”.
  • La querella señala que “a los pocos días (el 9 de septiembre) se hace público que son detenidos como miembros de una organización criminal que realizaba secuestros extorsivos, mediante el mismo modus operandi, compuesta entre otros por el exfiscal Vinko Fodich y funcionarios de la PDI, siendo lo más relevante que pude reconocer al querellado Moraga Parisi como la persona que fue a mi domicilio, y luego me extorsionó”.
  • “Como consecuencia de tales hechos, todos en mi familia quedamos en shock, y absolutamente indefensos ante la posibilidad real de haber sido secuestrados si no le pagábamos inmediatamente la suma solicitada”.
  • La querella va dirigida en contra de Moraga y todos aquellos que resulten responsables, en calidad de autores, cómplices o encubridores del delito de extorsión.

Hombre clave. Luis Moraga es un civil que según los testimonios de la causa tuvo un rol activo en el operativo del secuestro de los ciudadanos chinos. En los días previos visitó el departamento donde vivían las víctimas, así como el lugar de trabajo, haciendo consultas sobre ellos. Luego se hizo pasar por detective en el falso cuartel y, junto con Fodich, acompañó a Mingxia Fu a buscar los $30 millones para pagar la liberación.

La planificación. Según un reportaje de 24 horas, en las pesquisas del fiscal Miguel Ángel Orellana por el caso secuestro se incautó el celular de Moraga y vestimentas de policía que tenía en su poder.

  • En el equipo telefónico encontraron un archivo de nombre “datos” con una conversación con el inspector Rodrigo Navarrete, también detenido, con estrategias para extorsionar al denunciante por delitos que podían imputarle.
  • El texto señala que “no le podemos decir quién ni dónde propuso el 22 (cooperación eficaz) sólo que es una persona de Santiago que cayó en el norte y lo nombró (…) qué este personaje nombró a varias personas en su desesperación por salir”.
  • Acordaron decirle que no va a poder ejercer más como abogado y “que la alternativa para salir de esto la tiene con nosotros”.


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