13 julio 2026

Jornada laboral de 52 horas en Chile: en qué consiste la propuesta de la Mesa de Reactivación Laboral

 


La iniciativa plantea ampliar el límite semanal de trabajo mediante esquemas de distribución flexible de la jornada. Estas son las principales medidas y las diferencias tiene con la actual ley de 40 horas.

El ministro del Trabajo del Gobierno de José Antonio Kast, Tomás Rau, ha recibido el martes el informe final elaborado por la Mesa de Reactivación Laboral, que ha sido integrada por un grupo de expertos que fue convocado para elaborar un plan que permita resolver la crisis por el desempleo en Chile. El documento entregado al Ejecutivo contiene 22 medidas que, de acuerdo a los autores, podrían mejorar la creación de nuevos empleos y fortalecer el dinamismo laboral. Una de esas ideas ha llamado la atención de la ciudadanía, ya que apunta a la jornada laboral. En uno de los puntos, el informe menciona la flexibilización para posibilitar extensiones que podrían llegar a las 52 horas semanales.

La propuesta de la Mesa de Reactivación Laboral —que aún no se ha visto plasmada en algún proyecto de ley— causó polémica. La anterior Administración de Gabriel Boric, en uno de sus mayores logros en materia laboral, logró avanzar en la reducción de la jornada a 40 horas por semana, en una norma que se ha implementado de manera escalonada. Algunos especialistas han dicho que la forma en la que se ha ejecutado la norma ha afectado el desempeño del mercado laboral.

El Gobierno de Kast ya ha manifestado su intención de revisar la legislación vigente. Hace un par de semanas el Ejecutivo ha anunciado que impulsará un proyecto de contratos por hora, con el objetivo de introducir mayor flexibilidad en el mercado del trabajo chileno y reducir la informalidad en sectores de alta variación estacional, como la agricultura y el turismo.

¿La jornada se alarga a 52 horas?

La iniciativa de la mesa de expertos no busca poner fin a la ley que estableció las 40 horas semanales, sino que apunta a la distribución del tiempo de trabajo. En el informe, el grupo detalla que la ley 21.561 reduce gradualmente la jornada de 45 a 40 horas semanales y establece un techo máximo de 52 horas incluyendo horas extraordinarias, convergiendo hacia los estándares de la OCDE, donde la jornada ordinaria legal promedia 41 horas y el máximo semanal se sitúa en torno a 51 horas. “Sin embargo, el período para calcular el promedio fijado en cuatro semanas, sin posibilidad de extensión, ubica a Chile como el más restrictivo entre los 20 países de la OCDE que cuentan con mecanismos de distribución horaria: el promedio de referencia en estos países es de 15 semanas, y el 75% de estos países permite extensiones hasta 52 semanas mediante negociación colectiva —como Alemania, Países Bajos o Suecia—“, dice el documento. Otro elemento restrictivo, de acuerdo al grupo asesor, es el artículo 22 bis del Código del Trabajo, que ”impone un tope de 45 horas ordinarias semanales y prohíbe mantener ese nivel por más de dos semanas consecutivas dentro del período de cálculo del promedio, una restricción sin equivalente en la mayoría de las economías comparadas".

Con estos argumentos, los especialistas proponen extender el periodo de referencia para el cálculo del promedio de la jornada ordinaria desde las actuales cuatro semanas hasta un periodo como el promedio de la OCDE (15 semanas) o hasta 52 semanas, con un techo absoluto de horas semanales. En términos sencillos, la idea no es que las personas trabajen 52 horas por semana, ni tampoco eliminar las 40 horas, sino que cambiar la distribución. Por ejemplo, una empresa del rubro estacional podría programar semanas más intensas de hasta 52 horas durante una temporada alta, para luego compensar al trabajador con semanas más cortas o días libres.

La defensa de la mesa a la propuesta

El economista David Bravo, el presidente de la Mesa de Reactivación Laboral, ha defendido la propuesta y ha dicho que la reducción de la jornada laboral ha generado mayores costos a las empresas, en especial las pymes, por lo que es necesario flexibilizar el cálculo de las horas de trabajo y promediar la jornada en un período más largo. “Eso permite que se pueda adaptar a empresas de distinto tamaño, distintos sectores, para que pueda haber eventualmente ajustes. En sectores en los cuales puede ser mucho más complejo generar esta restricción, se puede promediar. Nosotros vemos que Alemania y otros países tienen ese período de promediación de la jornada de un año”, ha dicho Bravo en una entrevista a Radio ADN.

El académico ha precisado que este cambio está pensado principalmente en las pequeñas empresas, las que se pueden adaptar de manera paulatina. También ha dicho que la idea no es imponer límites, sino que permitir una mayor flexibilización para el empleado y el empleador. “Hoy día en Chile existe una restricción para que, sumando horas ordinarias y extraordinarias, ningún trabajador con jornadas especiales de todo tipo pueda trabajar más de 52 horas a la semana”, ha explicado.


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