Gestiones por parte de integrantes de la misión chilena en la campaña de Michelle Bachelet para presidir la ONU —pese a que el Gobierno retiró su respaldo a la candidatura— activó una investigación sumaria en Cancillería. El foco está puesto en Claudio Garrido y Jimena Prada, cuyos movimientos son ahora revisados por la Subsecretaría de Relaciones Exteriores, abriendo un nuevo flanco diplomático en torno a la carrera de la expresidenta.
Durante tres horas se extendió la presentación que realizó ayer la expresidenta Michelle Bachelet ante los 193 miembros de la Asamblea General de la ONU, en el marco de su candidatura a convertirse en la próxima secretaria general del organismo. Allí no estuvo sola, sino que fue acompañada por un grupo que ya venía manifestando su apoyo desde que anunció el inicio de su carrera para liderar la ONU en septiembre de 2025.
Tal como consignó The Clinic ayer, en un sector especial del salón —donde Bachelet respondió a las preguntas de los miembros de la Asamblea— se ubicaron la exrepresentante de Chile ante la ONU, Paula Narváez, y el exembajador de Chile en el organismo durante la administración de Bachelet, Cristián Barros; Claudio Garrido, actual representante nacional en Nueva York, previo a la llegada de Roberto Ampuero, nominado por el Presidente José Antonio Kast.
Entre ellos también se encontraba la analista de asuntos internacionales de la misión de Chile en Estados Unidos, Jimena Prada, quien ha respaldado discretamente la candidatura de la exmandataria.
Si bien este acompañamiento sería más bien discreto y, según fuentes diplomáticas, no particularmente activo, el medio Ex-Ante dio a conocer unos correos electrónicos recientes que exhiben que Prada y Garrido han ayudado a coordinar encuentros e información relacionada a la candidatura.
La información llegó hasta la Cancillería chilena y desde la Subsecretaría de Relaciones Exteriores se inició un sumario. Lo anterior, debido a que el Gobierno de Kast definió a fines de marzo retirar el patrocinio de Chile a la candidatura de Bachelet, lo que implica que los funcionarios del país no deben destinar sus labores ni recursos a una postulación que hoy es impulsada por Brasil y México.
Ayer por la noche, Cancillería explicó que la subsecretaría “inició una investigación sumaria para indagar los hechos y adoptar las medidas correspondientes. El 24 de marzo, el Gobierno retiró su apoyo a la candidatura y, por lo anterior, instruyó a las embajadas y misiones que se abstengan de realizar gestiones en la materia”.
Esto se tradujo en que La Moneda puso la mira sobre Garrido y Prada, ya que, de los cuatro asistentes, son los únicos funcionarios de la misión de Chile ante las Naciones Unidas. Según pudo conocer The Clinic, la subsecretaría maneja antecedentes que van más allá de su presencia en la sesión, incluyendo un correo electrónico del 14 de abril en el que Prada se comunica con miembros del gabinete de la Secretaría General.
“Nos gustaría confirmar la reunión. Copio al embajador Norberto Moretti, representante permanente adjunto de Brasil. Por favor, avísanos si necesitas información adicional con anticipación”, señala el correo firmado por Prada, lo que sería considerado un antecedente relevante.
El embajador Francisco Pérez Mackenna, por su parte, prefirió no revelar ningún antecedente. “No tengo información porque estamos iniciando ahora una investigación para entender qué hay detrás de esto”, dijo esta mañana.

Quiénes están en el ojo de La Moneda
Claudio Garrido cuenta con una amplia trayectoria diplomática. Es licenciado en Historia de la Universidad Católica de Chile, posee un máster en Estudios Internacionales en la Universidad de Birmingham (Reino Unido) y fue becario en Desarme y No Proliferación del Centro de Estudios James Martin (CNS), del Instituto Middlebury de Estudios Internacionales en Monterey, California.
En Chile se desempeñó como subdirector de Medio Ambiente y Asuntos Oceánicos y cumplió funciones en la Dirección General de Ceremonial y Protocolo, además de las direcciones de América del Sur y de América del Norte, Centroamérica y el Caribe.
Su proyección internacional se consolidó posteriormente, cuando fue cónsul general de Chile en Shanghái, además de desempeñarse en las embajadas de Chile en India y Japón. En 2025 ejerció como encargado de negocios de la misión de Chile ante las Naciones Unidas en Nueva York y, tras la salida de Paula Narváez, asumió como representante permanente alterno, a la espera de la llegada de Roberto Ampuero, designado por el Presidente José Antonio Kast.
Jimena Prada, en tanto, es de origen costarricense y se desempeña como analista de asuntos internacionales en la misión de Chile. Obtuvo su pregrado en Northeastern University, en Boston, y en 2021 —un año antes de egresar— se integró como asesora a la misión permanente de Costa Rica ante la ONU.
Posteriormente, entre 2022 y 2023 trabajó en relaciones corporativas en el Consejo de las Américas y, en febrero de ese último año, se incorporó a la misión chilena.

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