El principal establecimiento de salud de Temuco está colapsado, algunos
pacientes han sido derivados a hospitales de menor complejidad, mientras
que las mascarillas quirúrgicas y guantes escasean en los servicios de
salud. Además, 48 profesionales están contagiados y otros 140 en
aislamiento preventivo. La Araucanía es la segunda región con más
personas contagiadas en el país, con 562 casos, y ante la falta de
condiciones indispensables, el día a día se ha convertido en un
verdadera lucha contra la pandemia.
La ‘explosión’ de contagios de COVID-19 en estas últimas semanas
tiene tres focos bien identificados en La Araucanía: uno fue a través de
la seremi de Salud, Katia Guzmán, que llamó a varios puntos de prensa y
saludaba a los asistentes sin ninguna protección; otro fue la persona
que fue diagnosticada con el virus pero igual viajó desde Santiago en
avión; y la tercera, por el contagio de una auxiliar de aseo de uno de
las líneas de micro en la que viajan cientos de personas al día en
Temuco. Desde ahí los casos se desataron: hoy suman 562 en total y 13 personas fallecidas, la cifra más alta de muertes en el país detrás de la Región Metropolitana.
Esta cadena de contagios ha generado el colapso del principal
establecimiento de salud de la región, el Hospital Hernán Henríquez
Aravena de Temuco, y también que los insumos de protección personal para
los funcionarios sean restringidos, además de contabilizar un total de
48 profesionales contagiados.
A esto se suma la principal dificultad: la falta de camas y de
ventiladores mecánicos. Hasta ayer lunes 42 personas se mantenían
conectados a ventiladores para facilitar su respiración: 27 en la red
pública y 15 en clínicas privadas.
Los recursos también han escaseado con el transcurso de los días. De
hecho, el viernes pasado, el servicio de salud de Temuco recibió una
circular desde la subsecretaria de Salud, a cargo de Arturo Zúñiga,
instruyendo racionalizar los equipos para atender a pacientes con coronavirus.
Este fue una orden que se dio a nivel nacional, pero que, de todos
modos, en La Araucanía se hace más compleja al ser la segunda región con
mayor índice de contagiados.
Con esto, las autoridades sanitarias han debido implementar el “uso
extendido” de los insumos, es decir, manteniendo un mismo elemento para
la atención de uno o más pacientes de manera continua sin removerlos ni
reemplazarlos, hasta cuando estén visiblemente sucios o dañados. Es el
caso de las mascarillas quirúrgicas, cuando estén húmedas, los escudos
faciales y antiparras y las batas impermeables. No así con los guantes
que deben ser desechados después de la atención de cada paciente.
A Viviana Carrasco, presidenta de la Confederación Nacional de Profesionales de los Servicios de Salud (Fenpruss) en La Araucanía,
le parece preocupante el desabastecimiento de estos instrumentos
indispensables. Dice que están ejerciendo las funciones diarias con lo
mínimo. “Los equipos de protección, las N95 (mascarillas) están
guardadas exclusivamente para las unidades críticas. Se dio la
instrucción de reutilizar y lavar todos los equipos. Anteriormente la
norma era que todos estos artículos fueran desechables y ahora la duda
es qué tanto van a proteger”, expresa.
Al reducir los implementos los profesionales que atienden a pacientes
con otras patologías en los mismos recintos hospitalarios quedan
expuestos a los contagios, o también a contagiar en caso de ser un
portador sin síntomas. Hasta ahora 140 funcionarios del Hospital Regional están en aislamiento preventivo,
de ellos 27 dejaron temporalmente sus funciones este lunes después de
que se dieran resultado positivo una enfermera y una técnico en
enfermería de la Unidad de Pacientes Críticos (UPC).
Rodrigo Córdoba, dirigente de la Fenpruss de La Araucanía Sur y profesional de Hospital Regional,
dice que se han tomado medidas ‘parche’ de autorizar la compra autónoma
de elementos de protección por parte de hospitales y establecimientos
sin tener que pasar por la dirección de servicio. “Lamentablemente nos
hemos dado cuenta que los implementos están al doble o al triple de lo
que acostumbran estarlo. Lo otro es que los laboratorios ya tienen
vendido poco menos dos o tres meses de producción. Tampoco es asequible
porque pasa por un desabastecimiento a nivel empresarial”, precisa.
Traslados de pacientes
Al interior de la UPC del Hospital de Temuco se ha librado una lucha
diaria para atender a los pacientes que acuden, y algunos que hoy
permanecen en condiciones críticas. Tres de ellos, de 42, 47 y 76 años,
salieron de este estado de gravedad este lunes, como lo dio a conocer
una internista a través de su cuenta de Twitter.


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