16 noviembre 2019

Una Constitución desde cero: El acuerdo histórico de la clase política para dar salida a la crisis

 

Aunque no firmaron todos los partidos políticos, se consideró un "hecho histórico" por la mayoría de los senadores, diputados y presidentes de las colectividades. La propuesta plantea un plebiscito para que la ciudadanía escoja entre dos opciones que permitirán cambiar la Constitución de 1980.

Por Meritxell Freixas y Natalia Figueroa
Casi a las 2 de la madrugada salió “humo blanco” en el Congreso. Los presidentes de los partidos, senadores y diputados se sentaron a la mesa del salón Pedro León Gallo y anunciaron, a través del presidente del Senado, Jaime Quintana (PPD), la puesta en marcha de un proceso constituyente que permitirá sustituir la actual Constitución de 1980. La expectación era máxima entre asistentes y periodistas, después de una jornada llena de negociaciones que se intensificaron a última hora. Minutos antes de entregar la versión final del acuerdo, y a la espera de que aparecieran todos los protagonistas, la sala vivía momentos frenéticos entre parlamentarios que ya daban declaraciones a la prensa y los que se felicitaban entre abrazos, independientemente de su sector político. Una imagen que se repitió también al finalizar la comparecencia.
El acuerdo presentado por la oposición –excepto el Partido Comunista, el Partido Progresista, el Partido Humanista y el Partido Regionalista Verde– plantea en su primer punto, suscribir un “acuerdo de restablecimiento de paz y orden público”. En segundo lugar, impulsar un plebiscito que se realizará en abril de 2020 y en el que la ciudadanía responderá a dos preguntas: ¿quiere usted una nueva Constitución? y ¿qué tipo de órgano debiera redactar la Nueva Constitución? Aquí tendrá la posibilidad de elegir entre una Convención Mixta Constitucional –formada en un 50% por ciudadanos y otro 50% por parlamentarios que deberán abandonar su cargo– o una Convención Constitucional. Esto último no es otra cosa que lo que hasta hoy se conocía como Asamblea Constituyente, pero, al parecer, esta denominación incomodaba a los sectores de la derecha, por lo que se optó por bautizarla de otra forma.
Tras la lectura del texto, los presidentes de los partidos que suscribieron el acuerdo hicieron sus respectivos pronunciamientos. El estallido social que Chile vive desde hace un mes fue protagonista de los discursos del Frente Amplio y de la ex Nueva Mayoría. Se recordaron a las personas fallecidas, heridas y a las víctimas de los derechos humanos. “Hoy Gustavo Gatica no puede ver”, partió diciendo Gabriel Boric (Convergencia Social) a su turno. “La gente que hizo posible este acuerdo está siendo fuertemente reprimida”. Mientras Catalina Pérez, presidenta de RD decía: “Este acuerdo es mérito de la gente, no de los partidos que estamos aquí sentados”, agregó. Natalia Castillo (RD) emocionada, con lágrimas en los ojos, la escuchaba atentamente. A su lado, la presidenta de los gremialistas, Jacqueline van Rysselberghe, no podía esconder su cara de fatalismo: “La UDI hizo un esfuerzo de diálogo en un ambiente donde estaba reinando la violencia, el miedo y la falta de paz en nuestra sociedad”, expresó cuando llegó su turno. 




Los puntos de tope

A las 12 de la noche, los pasillos del ex Congreso eran un ir y venir de diputados, senadores, representantes políticos y periodistas. Todos tenían una cosa en común: andaban pegados a sus celulares. Las negociaciones estaban a esa hora en su momento clave, con toda la atención puesta en el primer piso, donde un grupo de parlamentarios del oficialismo discutía los últimos detalles de la propuesta de acuerdo. “¡Ahí está la cocina!”, bromeaba el diputado Giorgio Jackson (RD) mientras señalaba la cocina real del edificio.
A esa hora estaban consensuados los principales puntos del acuerdo, como la convocatoria de un plebiscito previo y posterior y lo que se denominó la “hoja en blanco”, es decir, que el texto se redacte desde cero. Esto fue una de las condiciones que la UDI acabó por aceptar.
Para el senador Francisco Huenchumilla (DC) eran relevante los efectos jurídicos y políticos que generaría partir o no de una “hoja en blanco”. “Por ejemplo ­–explicó- las normas que rigen las comisiones mientras se está trabajando la Asamblea y si no hay acuerdo por los quórums, ¿sigue vigente o no la Constitución del 80? Son cosas técnicas pero que producen un tremendo problema si hay un vacío’”, cuestionó.
A la una de la mañana, todavía se esperaba que la derecha saliera de la reunión en el segundo piso del Congreso. El principal obstáculo se centraba en el cuórum requerido para aprobar la carta fundamental. La fracción que se barajaba era la de 2/3, pero el punto crucial sería ese cuórum se aplicaba a cada artículo, a cada capítulo o de forma general a todo el texto. Esa última opción sería la apuesta de la derecha porque de ser así, siendo minoría podrían vetar el texto completo. Finalmente, ese punto no se resolvió y debería de tratarse a través de la ley orgánica que regulará el proceso constituyente.


El diputado democratacristiano Matías Walker, miembro de la comisión de Constitución, opinaba que se ha dado un “buen diálogo entre los sectores” para alcanzar los acuerdos centrales y que lo que quedaba por cerrar eran algunos detalles, como la manera de elegir los delegados de la Convención.
Mientras en interior del Congreso se seguían al detalles las interioridades de la negociación, afuera centenares de personas se congregaron en una especie de protesta improvisada que llevó a los guardias a cerrar el acceso principal. 
“A mí lo que me incomoda es que nos estén todos”, decía la diputada Claudia Mix (Comunes) en una conversa de pasillo. Mix explicó que en la tarde se comunicó con los presidentes de los partidos que se restaron de las negociaciones, pero que le respondieron que no fueron invitados. “Aquí nos hemos autoinvitado todos”, espetó ella, aunque reconoció que ha habido pocos esfuerzos para que la suma de fuerzas fuera completa. Sin embargo, la pregunta que circulaba entre pasillos era cómo afectaría a estas fuerzas el hecho de no haber sido partícipes de la negociación que convirtió la noche de este jueves un hito histórico.

Revisa aquí el acuerdo completo:

 

Acuerdo Por la Paz Social y la Nueva Constitución
Ante la grave crisis política y social del país, atendiendo la movilización de la ciudadanía y el llamado formulado por S.E. el Presidente Sebastián Piñera, los partidos abajo firmantes han acordado una salida institucional cuyo objetivo es buscar la paz y la justicia social a través de un procedimiento inobjetablemente democrático.
1. Los partidos que suscriben este acuerdo vienen a garantizar su compromiso con el restablecimiento de la paz y el orden público en Chile y el total respeto de los derechos humanos y la institucionalidad democrática vigente.
2. Se impulsará un Plebiscito en el mes de abril de 2020 que resuelva dos preguntas:
a) ¿Quiere usted una nueva Constitución? Apruebo o Rechazo
b) ¿Qué tipo de órgano debiera redactar la nueva Constitución? Convención Mixta Constitucional o Convención Constitucional.
3. La Convención Mixta Constitucional será integrada en partes iguales por miembros electos para el efecto, y parlamentarios y parlamentarías en ejercicio.
4. En el caso de la Convención Constitucional sus integrantes serán electos íntegramente para este efecto. La elección de los miembros de ambas instancias se realizará en el mes de octubre de 2020 conjuntamente con las elecciones regionales y municipales bajo sufragio universal con el mismo sistema electoral que rige en las elecciones de Diputados en la proporción correspondiente.
5. El órgano constituyente que en definitiva sea elegido por la ciudadanía, tendrá por único objeto redactar la nueva Constitución, no afectando las competencias y atribuciones de tos demás órganos y poderes del Estado y se disolverá una vez cumplida la tarea que le fue encomendada. Adicionalmente no podrá alterar los quórum ni procedimientos para su funcionamiento y adopción de acuerdos.
6. El órgano constituyente deberá aprobar las normas y el reglamento de votación de las mismas por un quórum de dos tercios de sus miembros en ejercicio.
7. La Nueva Constitución regirá en el momento de su promulgación y publicación derogándose orgánicamente la Constitución actual.
8. Una vez redactada la nueva Carta Fundamental por el órgano constituyente ésta será sometida a un plebiscito ratificatorio. Esta votación se realizará mediante sufragio universal obligatorio.
9. Las personas que actualmente ocupan cargos públicos y de elección popular cesarán en su cargo por el solo ministerio de la ley al momento de ser aceptada su candidatura por el Servicio Electoral al órgano constituyente. Los miembros del órgano constitucional tendrán una inhabilidad sobreviniente para ser candidatos y candidatas a cargos de elección popular por un año desde que cesen en su mandato.
10. Los partidos que subscriben el presente acuerdo designarán una Comisión Técnica, que se abocará a la determinación de todos los aspectos indispensables para materializar lo antes señalado. La designación de los miembros de esta Comisión será paritaria entre la oposición y el oficialismo.
11. El plazo de funcionamiento del órgano constituyente será de hasta nueve meses, prorrogable una sola vez por tres meses. Sesenta días posteriores a la devolución del nuevo texto constitucional por parte del órgano constituyente se realizará un referéndum ratificatorio con sufragio universal obligatorio. En ningún caso éste podrá realizarse sesenta días antes ni después de una votación popular.
12. El o los proyectos de reforma constitucional y o legal que emanan de este Acuerdo serán sometidos a la aprobación del Congreso Nacional como un todo. Para dicha votación los partidos abajo firmantes comprometen su aprobación.
15 de noviembre de 2019
Firman:
Fuad Chahin, Presidente Democracia Cristiana
Catalina Pérez, Presidenta Revolución Democrática
Mario Desbordes, Presidente Renovación Nacional
Javiera Toro, Presidenta Partido Comunes
Álvaro Elizalde, Presidente Partido Socialista
Heraldo Muñoz, Partido Por la Democracia
Luis Felipe Ramos, Partido Liberal
Carlos Maldonado, Presidente Partido Radical
Jacqueline Van Rysselberghe, Presidenta Unión Demócrata Independiente
Hernán Larraín Matte, Presidente Evópoli
Gabriel Boric Font
Texto original Acuerdo Por la paz social y una nueva Constitución.

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